El Cine Tuyo, Mío y Vuestro

El séptimo arte, para todos nosotros.

miércoles, mayo 07, 2014

Pelo Malo: Ojalá fueran clichés

Afiche San SebastianDesde antes de su estreno, Pelo Malo creo que incluso superó a Secuestro Express en la categoría de Película Venezolana Más Controversial. La felicidad que generó su Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián en 2013 lentamente fue acompañada por críticas sobre su retrato de la pobreza en nuestro país, sobre la posición de la directora Mariana Rondón (Postales de Leningrado) y su acusación de “morder la mano que la alimentó” (lean a mi amiga Angie Rodríguez al respecto), sobre si vuelve a caer en los eternos clichés. Al final, se ha convertido en la más divisiva película venezolana de los últimos años.

Yo llego tarde a la fiesta, como a veces pasa, pero con toda esta controversia, la Concha y 100.000 espectadores, es hora de poner mis dos centavos. Y les digo algo, ojalá fueran clichés.

decenteEn los tradicionales bloques del 23 de Enero, Junior (Samuel Lange) se prepara para su última semana de vacaciones pendiente de la foto para el colegio. Quiere tener su pelo liso y vestirse de cantante de moda, pues ahí cree que podrá ganarse el cariño de su mamá, Marta (Samantha Castillo), quien no comparte ni entiende el empeño de su hijo en tratar de lucirse así. Ella simplemente quiere ver cómo lidiar con criar a un niño “raro” de nueve años y un bebé sola, sin un hombre (el papá de los dos está muerto) y con una suegra (Nelly Ramos) que le insinúa a cada rato llevarse a Junior.

Mientras veía Pelo Malo, pensé que esta era nuestra versión –mucho más light, a pesar de lo dura—de Precious (me extraña que no haya surgido el hashtag #SufroComoJunior). He leído varias críticas de gente que está molesta por cómo se retrata la pobreza en el país, pero lo que más vi a favor en esta es que me pareció brutalmente honesta. Castillo interpreta a Marta como una niña obligada a ser mujer y no quiere. Y está criada con la mentalidad machista de la sociedad venezolana: como no entiende a su hijo, lo rechaza, porque cree que así se fortalecerá. No es una mala mujer, pero la manera en que busca imponerse a su hijo la hace un tanto antipática.

La historia, viste desde el punto de vista de Junior, es deprimente. Al igual que Precious, este es un chamo que sólo quiere estar acorde con lo que él considera es la estética de la sociedad, buscar ser el niño perfecto para que su mamá lo quiera, sin entender que es precisamente lo que está haciendo para acercarse a ella lo está alejando aún más. Samuel lo interpreta con toda la madurez que un niño en esas condiciones, en la Venezuela del miedo, que debe ser tan fuerte como su mamá para poder echar para adelante, pero con una dulzura latente porque sientes que todo lo que quiere es que su mamá le demuestre el mismo amor que le muestra a su mamá.

Rondón no está pregonando con Pelo Malo, pero no tiene tampoco piedad con el espectador: está dispuesta a mostrar cada rincón, oscuro o claro, de la Venezuela con prejuicios. Para las historias que he escuchado de la vida en los barrios y en los bloques, más bien se quedó corta, pues es evidente que no quiere escandalizarnos. Pero admito que salí de ella deprimido, precisamente porque sabía que las acusaciones de clichés no eran ciertas. Nos está mostrando una Venezuela que no queremos admitir existe, y creo que gracias a ella deberíamos empezar ese debate. Sí, la película es algo lenta y no tiene tanto trama como estudio de personajes, pero lo que nos está queriendo decir debería ser razón suficiente para verla aunque sea una vez. Que nos haga reflexionar sobre la violencia en nuestros hogares, que no necesariamente debe ser física para que duela.

(Mucho les recomiendo lean el artículo de Aglaia Berluti sobre Pelo Malo para una opinión más sobre ese debate planteado.)

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miércoles, agosto 29, 2012

Hundámonos en la brillante neurosis que es Woody Allen

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Woody es, con todo y su aspecto frágil e inseguro, uno de esos directores que no aceptan medias tintas. El otrora Allan Stewart Königsberg ha hecho un estilo de película que, o te gusta o no. Prolífico como él solo (ha hecho una película al año desde 1982; de hecho, desde su primera película en 1966, sólo seis años desde entonces han estado sin una película suya), ha logrado que cada una de sus películas se vea tan personal como cosmopolita, tan íntima como universal. Si están listos para ver su nueva producción, De Roma con Amor, que se estrena en el país el viernes, aprovechen que I.Sat les regala un ciclo de Woody Allen con nueve de sus mejores. Aprovechen y entren en la mente que es Woody Allen; quizá no sea siempre agradable, pero siempre será fascinante. Aquí les dejo la nota de prensa. (Está bien, déjenme en paz: 1967, 1968, 1970, 1974, 1976 y 1981. ¿Felices?)

Es uno de los directores más conocidos de la historia del cine: desde 1969 hace una película por año, tiene el récord de nominaciones al Oscar®, cuenta más premios que Chaplin, Buster Keaton y Harold Lloyd juntos, y por si fuera poco, ha logrado el reconocimiento de ser uno de los mejores comediantes en vida. Director, guionista, actor, músico y escritor, Woody Allen ha conformado una de las carreras más destacadas de la historia de Hollywood, siendo, quizás, el más europeo de los realizadores estadounidenses.


El sábado 1 y domingo 2 de septiembre a partir de las 2.45p.m. I.Sat pondrá en pantalla ¿Dónde está Woody?, una propuesta imperdible para los fanáticos del creador de tantos éxitos. El especial recorrerá nueve hitos de su extensa e impecable filmografía, e incluirá la premiere de Scoop.

Todo dará comienzo el sábado 1 con la historia de Danny Rose en Broadway Danny Rose; seguida del dilema moral que enfrenta un oftalmólogo en Crimes and Misdemeanors. Posteriormente, conoceremos el deseo de Lee Simon por convertirse en famoso en Celebrity; algo que también se toca tangencialmente en Zelig, donde Leonard Zelig atraviesa un fenómeno de personalidad múltiple. El final será con el azar, la ambición, el sexo y la pasión del mundo del tenis en Match Point.

Al día siguiente (domingo 2) la acción se retoma con los recuerdos nostálgicos sobre su juventud en el Queens de los años cuarenta en Radio Days; seguido de Deconstructing Harry donde un escritor de best-sellers utiliza sus experiencias íntimas como material de trabajo. Luego llegará el momento de una historia de búsqueda, infidelidad y cansancio, con las complicadas relaciones de familia de Hannah and her sisters; mientras que el cierre será a lo grande con el estreno de Scoop.

En este film, Sondra (Scarlett Johansson), una estudiante de periodismo, asiste al espectáculo del ilusionista Splendini (Woody Allen) y es elegida por el mago para desaparecer dentro de un ropero. Mientras ella espera dentro del habitáculo, el espíritu de un popular reportero fallecido (Ian McShane) se le aparece y le cuenta la primicia del año. Para publicar la noticia, ella deberá investigar y juntar pruebas en contra del hijo de un aristócrata británico (Hugh Jackman), sospechado de asesinar mujeres. Junto a Splendini, se infiltrará en el círculo cercano del sospechoso para compilar evidencias, pero mientras se involucra en el caso, Sondra irá enamorándose del presunto criminal.

Agenda Especial ¿Dónde está Woody?

Sábado 1 de septiembre

  • Broadway Danny Rose (1984) a las 2.45p.m.
  • Crimes and Misdemeanors (1989) a las 4.30p.m.
  • Celebrity (1998) a las 6.30p.m.
  • Zelig (1983) a las 8.50p.m.
  • Match Point (2005) a las 10.30p.m.


Domingo 2 de septiembre

  • Radio Days (1987) a las 2.45p.m.
  • Deconstructing Harry (1997) a las 4.30p.m.
  • Hannah and her Sisters (1986) a las 6.30p.m.
  • Scoop (2006) a las 8.35p.m.


El sábado 1 y domingo 2 de septiembre a partir de las 2.45p.m. I.Sat presentará su especial ¿Dónde está Woody?, un ciclo que recorre los hitos de la  filmografía del director Woody Allen.

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martes, junio 05, 2012

El Maestro de lo Macabro aterroriza los viernes de junio en TCM

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Quizá ustedes sean de los que oyen “Stephen King” y reaccionen de una de las siguientes maneras: (1) lo desprecian por ser “literatura basura” (“¿por qué no lees, no sé, Borges, Cortázar, Zafón?” me dijeron una vez); (2) lo aman con pasión y desenfrenada locura. (Sí, hay algunos que no lo leen porque el terror no es lo suyo, pero son tan poquitos…) Yo soy fan indiscutible del hombre, y digo con orgullo que sólo me faltan tres libros de su considerable bibliografía por leer. Sus películas son otra historia; por alguna razón muchos de sus mejores libros o cuentos no traducen bien al cine (finjamos que Maximum Overdrive, Dreamcatcher o Graveyard Shift no existieron). Eso sí, muchas no sólo fueron buenas, sino que se convirtieron en clásicos, una (El resplandor) a pesar de las quejas del propio King. TCM les va a traer cuatro de las mejores este mes. Aquí tienen la nota de prensa.


Los viernes de junio a las 9.30p.m. TCM ofrecerá Stephen King: Un best-seller de película, un ciclo con las películas que transportaron a la pantalla las fantasías más desaforadas, los terrores y deseos más ocultos y reprensibles, pero también el preciso y fulminante virtuosismo de la escritura del autor de sucesos como Salem’s Lot, The Shining, Cujo, The Dead Zone y Misery.


En la actualidad, se compra, lee y ama la literatura de Stephen King como antaño se hacía con Alejandro Dumas o Charles Dickens. Este escritor estadounidense contemporáneo ha logrado convertir lo fantástico en un fenómeno universal para lectores que no necesariamente tienen estómago para el género… Y ése no ha sido su único mérito, pues además ha sabido producir al menos un best-seller por año y tener presencia en televisión, cine y en los medios en general con una ubicuidad asombrosa para un escritor.


El show literario de Stephen King está lleno de sorpresas, epifanías y monstruosas maravillas que hacen que con placer nos acerquemos una y otra vez a su obra, sea en su original literario o en sus transposiciones a otros medios. Quizá su secreto (heredado de otro maestro norteamericano, Richard Matheson, autor de Soy leyenda y El hombre menguante) resida en que sus escalofriantes relatos están firmemente anclados en la realidad, con el peso de lo tangible y presente.


En junio el canal transmitirá desde los clásicos que lo coronaron como “el rey del terror”, como Carrie (1976), dirigida por Brian de Palma;  o Pet Sematary (1989) de la realizadora Mary Lambert; hasta los títulos que lo mostraron como un gran narrador: Stand By Me (1986), del director Rob Reiner o Shawshank Redemption (1994), de Frank Darabont.






Stephen King: Un best-seller de película

Viernes de junio a las 9.30p.m.



Viernes 8:

· Cuenta conmigo (Stand by Me)

Cuatro amigos parten en busca del cadáver de un muchacho de su pueblo. (Ya discutida en Plasma de Miércoles.)



Viernes 15:

· Cementerio de animales (Pet Sematary)

Un hombre descubre un viejo cementerio indígena cerca de su casa donde lo enterrado vuelve a la vida. (King ha dicho que esta es la novela que más lo ha asustado.)



Viernes 22:

· Sueños de libertad (Shawshank Redemption)

Un preso especialista en “conseguir cosas” hace una larga amistad con un banque3ro injustamente acusado de homicidio. (Mi película favorita.)



Viernes 29:


· Carrie

Una muchacha con poderes telekinéticos debe lidiar con los abusos en el colegio y la locura de una madre fanáticamente religiosa. (Primera novela de King y un clásico de clásicos del cine de terror.)





Los viernes de junio a las 9.30p.m. tienes una cita con “el maestro del terror”, en el especial Stephen King: Un best-seller de película, solo por TCM.

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martes, noviembre 22, 2011

Source Code: Si al principio te mueres, dale, dale otra vez

source_code_xlgSiempre es aplaudible cuando un director novato recibe una oportunidad de continuar con su visión. Lo malo es que, al darle más dinero, eventualmente se va a notar la intervención del estudio.

Eso es lo que le pasó a Duncan Jones, hijo de un tal David Bowie, que hace dos años hizo un genial impacto en el circuito de festivales y entre la crítica con su excelente película de ciencia ficción de bajo presupuesto llamada Moon, un inteligente estudio de lo que es ser humano que mereció un público mucho más grande que el que recibió. Dos años después, tiene más dinero y un gran estudio respaldándolo y nos trae Source Code (aquí terriblemente titulada Ocho Minutos Antes de Morir), creando cierta expectativa tanto entre el público que no lo conoce y se pregunta si será algo original y bueno y entre la crítica que quiere ver si Jones va a dejar que un presupuesto se meta con su visión.

¿La verdad? Sí y no.

decenteSource Code arranca con un hombre (Jake Gyllenhaal) que se despierta en un tren con dirección a Chicago. La muchacha que está enfrente (Michelle Monaghan) evidentemente lo conoce, quizá hasta lo quiere. La cosa es que él no la conoce, ni la ha visto nunca. Confundido, se tambalea hacia el baño –y el reflejo en el espejo no es el de su cara. Sale aterrado del baño, ella le dice que todo estará bien… y una explosión destroza el tren y los mata a todos.

Pero el hombre, que ahora sabemos es el capitán Colter Stevens, despierta en lo que parece ser una cápsula, con una pantalla delante y una mujer (Vera Farmiga) hablándole. Cada cierto tiempo, aparece un hombre mayor (Jeffrey Wright) como dándole órdenes. Poco a poco, Stevens se entera que está en el programa Código Fuente (¿ven que no es tan difícil de titular?), en el que su conciencia entra en el cuerpo de otro hombre durante ocho minutos, y ese es el tiempo que tiene para encontrar quién puso esa bomba en el tren antes que cometa otro acto terrorista.

Jones demostró que tiene lo que se necesita para mostrar la desesperación humana al mostrar a un Sam Rockwell absolutamente aislado y solo en la Luna en su anterior película; aquí demuestra que también puede manejar suspenso adecuadamente. La película parece estar en tiempo real, y sabes que cada vez que esos ocho minutos se acaban, si Stevens no ha encontrado al asesino, va a morir y tiene que empezar desde cero. La explicación de cómo es esto posible es dada, sí, pero tampoco es que sea demasiado necesaria. Lo que quizá sirva de prueba para decir que el guión, por Ben Riley (cuyos créditos anteriores no es que sean gran cosa, como son Especies III y IV), está inteligentemente construido y, en su extraño mundo, no carece de lógica. El problema es que la mano del estudio está evidente al final, cuando el que habría sido un excelente final tiene una extensión de cinco minutos que es al estilo de “ay que lindo”, que hay que amarrarlo todo con un lacito. No digo que no funcione, pero el otro habría resultado más.

Mientras tanto, la química entre Gyllenhaal y Monaghan sale de la pantalla como burbujas. Ambos siempre me han parecido actores sumamente naturales, con un encanto particular que los hace fáciles de querer. Gyllenhaal, además, tiene esos enormes ojos de conejo que pone su confusión y sufrimiento tan evidentes, pero tiene la actitud de un tipo que está en control. Farmiga, quien tan bien representara a la mujer trabajadora y desprendida en Up In The Air, aquí es una soldado que está desesperadamente tratando de no mostrar corazón. El único que me pareció caricaturezco es Wright, normalmente tan buen actor, que aquí parece una mezcla de Jack Palance y el Arquitecto de The Matrix. ¿De verdad hacía falta parecer tan villano?

Pongo a Source Code junto con Inception en las películas de verano para pensadores, pues hay que prestar atención para seguir la trama, porque si no te duermes. Con tanta basura cotufera que pueden encontrar, eso es un club bastante reducido.

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jueves, abril 28, 2011

Thor: Me habéis entretenido, dios del Trueno... pero nada más

thor_ver5Y así declaro abierta la temporada veraniega 2011, mortales. Y si Thor es un indicativo de lo que viene, será un verano que valdrá la entrada de cine. Sólo espero que sea algo más.
Es difícil relacionarse con el personaje de Thor –al menos en lo que el cómic de Marvel se refiere--, lo que quizá explique el por qué, con todo y los fanáticos fieles que tiene, no haya logrado el éxito del Hombre Araña, por hablar de uno. Un poderoso inmortal nórdico que habla como un personaje salido de William Shakespeare, arrogante y altivo… No extraña que la mayoría de las encarnaciones eran breves (como en la película de televisión El Regreso del Increíble Hulk) o ridículas (Adventures in Babysitting, donde era interpretado por Vicnent D’Onofrio, de todas las personas).

De modo que Kenneth Brannagh tenía las manos llenas cuando aceptó dirigir la primera vez que el Dios del Trueno protagonizaría una película por su cuenta: tenía que hacerla lo bastante atractiva para audiencias generales. A grosso modo, diría que tuvo mucho éxito; pero había tanto potencial aquí que no se aprovechó…

Las acciones se desarrollan entre Nuevo México, EEUU, y Asgard. En la tierra (o Midgard para los asgardianos, fiel a la mitología nórdica), la doctora Jane Foster (Natalie Portman) está obsesionada con la idea de que hay un portal a una dimensión paralela, y por eso está en el medio del desierto con su mentor, el doctor Erik Selvig (Stellan Skarsgard) y una pasante, Darcy Lewis (Kat Dennings). Al ver un extraño fenómeno celestial, van a investigar –y atropellan a un extraño.

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Aunque no lo sabe en el momento, ese extraño es Thor (Chris Hemsworth), el hijo del rey Odín (Anthony Hopkins), quien ha sido desterrado a ,la Tierra por su padre. luego que por su arrogancia y arrojo, decidiera reiniciar una guerra milenaria con los gigantes de hielo de Jotulheim, al encender la ira de su rey Laufey (Colm Meore). Lo que no sabe ni Thor ni sus amigos, Fandrall (Josh Dallas), Hogun (Tadanobu Asano), Volstagg (Ray Stevenson) y la guerrera Sif (Jamie Alexander) es que todo forma parte de una trama de Loki (Tom Hiddleston), el hermano de Thor, para apoderarse del trono de Asgard. Pero antes de enfrentarse a su hermano, Thor deberá aprender no sólo a controlar su ira ---debe aprender a comportarse como un dios.

¿Suena como grandilocuente, no? Es por eso que considero que Brannagh era una excelente decisión desde el principio. Si leen los cómics, verán que hay mucha influencia de Shakespeare en algunas de las tramas, y de verdad la influencia de la mitología nórdica está muy presente. Brannagh, quien se hizo famoso por dirigir algunas de las más fieles versiones de obras de Shakespeare para el cine, como Enrique V y una muy larga Hamlet, podría manejar esto con los ojos cerrados. Lo malo es que falta algo de ese sentimiento de teatro clásico donde realmente se pudo ver el toque shakespeariano que se merecía. Al final, esto pudo haber sido dirigido por cualquier director competente que conociera el material (sí, no te hablo a ti, Brett Ratner).

Eso no quiere decir que no sea una buena película; de hecho, es una MUY buena película, que le falta poco para ser genial. Aunque sea todo pantalla verde, Asgard se ve espectacular, desde su tradicional puente de arcoiris hasta la fastuosa sala de trono de Odín. Esto es lo que el Olimpo de Furia de Titanes quería ser cuando fuera grande pero nunca lo dejaron crecer; tú te crees que en algún planeta hay un mundo así. Ante tanto uso del CGI (que volveremos a ver en el mundo de Oa de Linterna Verde) te arriesgas a sobrecargar los sentidos, pero aquí no sucede. La Tierra se ve tan sosa después de ver a Asgard que casi no quise irme de allí.

Lo anuncio; Chris Hemsworth será una estrella. El australiano se mete en la piel de Thor como nadie, con su perfecta mezcla de arrogancia y buen corazón, y maneja muy bien su transformación en engreído niñato malcriado a noble héroe sacrificado. Se lo toma totalmente en serio, y los momentos en que paga cara la idea que no podrán con él los maneja con mucho humor. Él y Natalie Portman tienen una linda química juntos, aunque a veces pareciera que el enamoramiento pudo haber venido demasiado rápido. Portman, por cierto, está cobrando un cheque y ya –se nota que se lo tripeó, pero no me convence como una científica (aunque lo es) y, así como le pasó a Julia Roberts en Comer Rezar Amar, ya son raros los roles en los que se mete de cabeza hasta que no la reconoces.

Del resto del elenco, es Hiddleston el que se la come. Viejo compañero de Brannagh cuando los dos actuaron en una serie inglesa Wallander, Hiddleston no es el típico villano que tuerce su bigote –no, este es un villano que cree ser el héroe. Hiddleston alterna entre amoroso hermano e hijo y temible traidor con la sutileza de una serpiente, y espero que los rumores que será el villano principal en The Avengers sean verdad, porque vi muy poco de él para lo que valía.

¿El resto del elenco? Bien, supongo. Hopkins puede hacer esta clase de papeles con los ojos cerrados; me habría gustado mucho más ver a Brian Blessed en el papel, con su impresionante voz. Pero un Hopkins mediocre es mejor mil veces que muchos actores de su edad en su mejor día, dada la energía que tiene. Luego, te llegan a agradar los Tres Guerreros y Sif, pero no más; ellos están ahí para apoyar a Thor y más nada. (He oído rumores que puede haber una mayor tensión amorosa entre Sif y Thor más adelante en la franquicia.) Idris Elba, quien hace de Heimdall, el guardián de Asgard, es ciertamente imponente, y aunque su disfraz no le permite ser demasiado expresivo, hace un gran papel aún debajo de su armadura. Skarsgard parece constantemente confundido, pero también es buen actor y no fue totalmente desperdiciado (¿habría sido distinto si su hijo Alexander hubiera sido Thor?), y Kat Dennings, aunque no apareció mucho, entregó bastante bien la comedia que se le encargó.

Ah, y no olvidemos: Marvel está uniendo todas sus películas, así que volvemos a ver al agente Coulson (Clark Gregg) de S.H.I.E.L.D aparecer, junto con otro miembro de los Vengadores que de verdad no les quiero arruinar, porque verlo aparecer es de verdad uno de los momentos más geniales de la película (junto con la aparición del Destructor). Colm Feore, por su parte, es irreconocible bajo su maquillaje del rey Laufey, y también sabe hacer de villanos con los ojos cerrados, así que…

En general, Thor no sufre de lo que sufrió Iron Man 2: se integra como parte del universo de los Vengadores con comodidad y no exagera el hecho que es una película de cómcis. A pesar de tener fuerte presencia de poderes sobrenaturales, de lo cual carecen otras películas con personajes de Marvel, aún se siente ambientada en un mundo verdadero. Lástima que, precisamente por ser parte de un grandioso plan de Marvel, creo que Brannagh no pudo hacer todo lo que quiso con el presupuesto que tenía a mano, y eso impidió que Thor fuera grandiosa. Pero es una excelente manera de empezar el verano, se los digo. (Psst: como en todas estas películas de Marvel, quédense para después de los créditos –quizá haya algo de verdad en ciertos rumores que ya mencioné.)

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miércoles, marzo 31, 2010

Plasma de Miércoles E61: Stand and Deliver (1988)


Si hubieran leído la noticia sin saber el contexto, quizá ni supieran de quién se trataba. El profesor Jaime Escalante, de 79 años, murió ayer 30 de marzo en su casa cerca de Sacramento, California, víctima de un cáncer de vejiga que lo aquejaba desde hace muchos años. Era boliviano y también fue maestro en su originaria La Paz, e inmigró a Puerto Rico en 1964 a completar su educación. Un año después llegó a California, aunque no hablaba inglés, y su título para enseñar no servía allí. Sin desanimarse, Escalante estudió inglés en las noches y buscó una revalidación de su título para enseñar matemáticas en su nuevo país. Diez años después empezó a enseñar Matemáticas en la Escuela Media Garfield al este de Los Ángeles.

Y ahí es donde ustedes deberían saber de la vida de este señor, bajito, con un pelo que se peleaba por caer de manera desigual, pero con un sentido del humor excelente y picarón y una personalidad como seis veces más grande que él. Tanto, que el tiempo que Escalante estuvo en Garfield inspiró un libro de 1988 del escritor Jay Matthews llamado Escalante: the Best Teacher in America, que a su vez se convirtió en película el mismo año llamada Stand And Deliver (Con Ganas de Triunfar o Lecciones Inolvidables, en español), protagonizada por el genial Edward James Olmos.

Para los que no lo sepan, el este de Los Ángeles es el equivalente a Catia o El Valle en Caracas, una zona de mucha clase social baja, muchos chicanos y negros, y muchísimos problemas de pandillas. En Garfield, la mayoría de los alumnos tenían tanto deseo de estudiar como yo tengo de trabajar en el Gobierno. No debe haber sido fácil para Escalante tratar de cambiar eso. Digo, estamos hablando que era profesor de Matemáticas. Matemáticas, coño.

Pero se dio a la tarea de hacer algo que nadie había hecho antes: no se dio por vencido con los muchachos. Los retó, les dio el deseo de progresar, les hizo pensar que era posible un destino mejor que ser camareras o mecánicos. Incluso logra corregirle el destino a uno que iba directo a una pandilla (Lou Diamond Phillips), quien de hecho se convierte en uno de sus alumnos estrella.

Si han visto cualquiera de esas películas deportivas o de maestros poco convencionales (Dangerous Minds, La Sociedad de los Poetas Muertos), Stand and Deliver no ofrece mucho nuevo u original, y la dirección de Ramón Meléndez (este ha sido su único largometraje notable) no es nada sino normal. De manera que lo que tiene que distinguir esto es la actuación de Edward James Olmos –y vaya que distingue. Fue impactante ver a este actor chicano cambiar completamente del teniente Castillo de Miami Vice que nos tenía acostumbrados para ese entonces. Uno sueña con tener un profesor así, que se preocupa por hacer de algo tan pesado como el cálculo algo útil y, horror de horrores, divertido.

Es una enorme ironía que muchas escuelas decidieran mostrar Stand And Deliver en sus aulas cuando sus mismos maestros no estaban dando la talla, mucho menos eran como Escalante. Más allá de la evidente hipocresía, demuestra que no es sólo en nuestro país en donde cojeamos de la pata de la educación. Vean Stand And Deliver, y reflexionen si gente como Jaime Escalante no hacen más falta, no tanto en nuestro país, sino el mundo.

Stand and Deliver


NOTAS CURIOSAS
  • Edward James Olmos pasó por un proceso artificial de pérdida de cabello y engordó unos 10 kilos para el papel.

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miércoles, enero 06, 2010

Plasma de Miércoles E51: Thank You For Smoking (2005)

Thank_You_For_Smoking Me parece mentira que la única vez de la que yo haya hablado de esta película con alguna seriedad fue hace ya más de dos años. Como esta tarde la volví a mencionar como parte de una discusión en Twitter por Up In The Air, me pareció adecuado el momento de tratarlo como se merece.

Esta es la primera película grande —bueno, “grande”—de Jason Reitman, hijo del director Ivan Reitman, responsable por, entre otras Los Cazafantasmas. Precisamente por eso, Reitman (hijo) tardó mucho en intentar meterse de lleno en la dirección, pues no quería ser acusado de nepotismo. Luego de muchos años, se animó a adaptar una novela del autor Christopher Buckley que lentamente se ganó el respeto de los críticos y se añade a las listas de favoritas que nadie ha visto de muchos cinéfilos (mi caso; creo que es una de mis 20 favoritas). Más que todo, son pocos los personajes que he visto en el cine que sean tan bien escritos como el de Nick Naylor.

Él no tiene ningún otro título más que en “hablar”. En Thank You For Smoking, Naylor —una de las más geniales interpretaciones de Aaron “soy mucho más que Harvey Dent” Eckhart— es el principal portavoz y vicepresidente de Big Tobacco, una importante tabacalera estadounidense que ahora es el blanco de un decidido senador (William H. Macy) que quiere poner una etiqueta de “veneno” en las cajas de cigarrillos. Nick Naylor es experto en el “mareo”; te podrá convencer como si nada que todo lo malo del cigarrillo es pura especulación. Pero al mismo tiempo, Nick tiene un hijo de 12 años llamado Joey (Cameron Bright) para el que trata de ser un modelo a seguir. Entonces, ¿cómo equilibrar defender una industria acusada de matar a más personas que las pistolas, el alcohol y los accidentes combinados con tratar de ser un paradigma de moralidad para su hijo? ¡Tienen que ver la película para averiguarlo!

¿Mencioné además que esta es una comedia? ¿O no hace falta? Esta es una de estas comedias en que te ríes y sientes que cada carcajada te acerca un poquito más al Infierno. Este es un tipo que básicamente te está convenciendo que no hay nada malo con aspirar carcinógenos, tanto que hasta quieres que todo le salga bien. Todos nos hemos encontrado a alguien así, sea un vendedor de enciclopedias o un tipo que se quiere acostar con ella. También ayuda que Nick ama su trabajo, aunque si es así porque es tan bueno en él o porque nadie más se atreve a hacerlo no queda completamente claro. ¿Cero conciencia? Seguro. ¿Pero puedes llevarle la contraria? ¡Díganme cómo!

Eckhart interpreta este papel con la pasión de una bailaora española. Cómo este pana no ha tenido más papeles protagónicos después de éste, no me lo explico. Tiene una absoluta confianza en sí mismo, pero ciertamente puede enseñar que tiene corazón, amén de un excelente sentido de la comedia, en particular con el par de escenas con el inigualable J.K. Simmons, quien interpreta a su jefe. Hay dos escenas que realmente se destacan precisamente porque vemos a Nick en su más pura expresión: una, en donde se consigue a su par, bajo la figura de un productor de cine interpretado por Rob Lowe (una escena que fue traída a mi memoria hace unos días por Blogacine), y otra en la que realmente lo vemos temer por su conciencia, cuando debe lidiar con un ex hombre de Marlboro (Sam Elliot) –y su hijo está ahí para verlo.

¿Están viendo la calidad de elenco que están en esta película? También incluye a Katie Holmes como una periodista ambiciosa que se enreda con Nick, finalmente dejando atrás su imagen de niñita buena. Están también María Bello y Dave Koechner como dos amigos de Nick que hacen lo mismo que él pero para las licoreras y asociaciones de rifles, respectivamente, que son pura comedia juntos. Y si quieren la máxima calidad, Robert Duvall —sí, Robert Duvall— tiene una breve aparición como el dueño de Big Tobacco. Pana, ¿esto es lo que te consigue ser el hijo de Ivan Reitman?

De hecho, no. Reitman también escribió el guión y tiene un sutil estilo de dirigir que deja a cada actor desenvolverse en escena con calma, sabiendo cuándo calmarlo para que no se salga de control. Se ve todo tan relajado que a veces uno se pregunta cuánto hubo de improvisación. Como luego demostraría en Juno, Reitman puede presentar todos los tipos de humor, desde absurdo hasta bien inteligente, pero también puede mostrar una tierna humanidad que uno no esperaría de un tipo como Nick, como cuando está jugando o compartiendo con su hijo. Por lo visto se luce aún más en este aspecto con Up In The Air, que recuerda mucho a Thank You For Smoking por tener un protagonista que tiene un trabajo incómodo que nadie más quiere hacer, y son obligados a verse a sí mismos y evaluar su comportamiento.

¿En serio no la han visto? No me extraña, no mucha gente la vio. Hasta yo me la perdí porque sólo la pasaron en el Festival de Cine Independiente de ese año, y si no fuera por una compañera de clase (Ana Meli, thank you again) no la habría visto nunca. Ahora soy un fan. Son tantos los mensajes de independencia de pensamiento y moralidad y la pura comedia que es imposible resistirse. En serio, búsquenla como puedan y después me lo agradecen.




NOTAS CURIOSAS
  • Jason Reitman le escribió cartas individuales a cada una de las estrellas de la película explicándoles por qué serían perfectos para el papel. Cada una de sus primeras elecciones aceptó su papel y la mayoría le agradeció la genial carta.
  • Una de las condiciones de Sam Elliott era cargar un rifle en vez de la escopeta que sale en el guión, a lo que Reitman accedió. Cuando estaban listos para filmar, se dio cuenta que había olvidado el rifle. Voló al camión de utilería, rezando que hubiera uno, y vio que habían tres pistolas, dos escopetas y un rifle. Cuando Elliott escogió el rifle, Reitman respiró aliviado, y le preguntó a Elliott si necesitaba instrucciones para manejar el rifle. “Tranquilo, hijo, yo sé usarlo”, fue la respuesta. “Este rifle es mío”.
  • No hay nadie fumando un cigarrillo en toda la película, de hecho ni siquiera agarrando uno, excepto la película en blanco y negro que Nick ve (Arenas de Iwo Jima, de 1949, con John Wayne).
  • Rob Lowe sólo trabajó un día.
  • El autor de la novela, Christopher Buckley, tiene una breve aparición leyendo un periódico en el metro.
  • Hubo muchos rumores que decían que Tom Cruise había eliminado una escena de sexo que involucraba a su esposa Katie Holmes. Reitman negó esto en un festival de libros en 2006, explicando que en la primera muestra de la película un proyeccionista sobreentusiasta cortó la escena accidentalmente (un error común, pues está entre rollos y entre negros). Durante la sesión de preguntas, Reitman le dijo a los presentes que había una escena de sexo faltante, que PUM, fue interpretada como la mano de la Cienciología metiéndose.
  • LIGERO SPOILER (resalten el texto para leerlo): Sam Elliott quería que su personaje se negara a aceptar el dinero de soborno. Reitman pasó tres horas explicándole por qué sí debía hacerlo hasta que lo convenció.

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martes, julio 21, 2009

El Luchador: cuando es el mundo el que te hace doler

wrestler El mundo cinéfilo entero ya vio esta película desde hace ya un año, desde el Festival de Venecia de 2008. No entremos en los detalles de por qué se tardó tanto en estrenarse aquí. El hecho es que al fin se hizo, y Dios, tengo una nueva razón para odiar los Oscar. Sólo dos nominaciones, ninguna ganada. ¡¿Más o menos?!

Cuando era más joven (y hasta los 32), era un gran fanático de la lucha libre profesional, en especial de la World Wrestling Entertainment. Por supuesto que sabía que era todo un show, en especial por las “historias” que se inventaban (la esposa de aquel le montó cacho con el otro, este no podía ser herido porque tenía superpoderes, rivalidad entre hermanos), pero igual era impresionante en muchos casos ver la agilidad o la fuerza de algunos. Y bueno, cada cierto tiempo había una verdadera herida o, incluso, una muerte. El espectáculo puede ser montado, pero las heridas son verdaderas.

Darren Aronofsky (director de clásicos de culto como Pi, Réquiem por un Sueño y La Fuente) no era un fanático particular de la lucha libre, pero sí vio, luego de un evento que tenía al hiperfamoso Hulk Hogan, que sería interesante hacer una película seria sobre ese mundo. Robert Siegel, cuyo único otro trabajo había sido The Onion Movie, escribió un guión sobre una de esas estrellas de los días de gloria de la lucha libre que ahora tiene problemas para adaptarse a la vida real, y Aronofsky no podía imaginarse a nadie mejor en el rol que Mickey Rourk. (Los estudios habían querido a Nicholas Cage para el rol, pero luego que Aronofsky le explicara lo importante que era Rourke para la película, Cage amablemente se retiró. Muy bien por él.)

El paralelismo entre Rourke y su personaje de Randy “The Ram” Robinson ha sido cubierto antes, y es cierto: Rourke había tenido días de gloria en los 80 como un “sex symbol” gracias a películas como Barfly y, por supuesto, 9 Semanas y Media, pero dadas algunas malas decisiones había pasado al rol de “directo a DVD”. Similiarmente, Randy había sido uno de los principales exponentes de la lucha libre en los 80, pero en un deporte tan físico, llega un momento en que hay que dejar pasar la nueva generación. Randy ahora está limitado a algunas presentaciones en gimnasios escolares y eventos de caridad, viviendo en un trailer y alejado de su hija Stephanie (Evan Rachel Wood), porque, cuando estás viviendo la vida a lo alto, ¿quién tiene tiempo de ser padre?

Ahora Randy debe además conformarse con trabajar en el depósito de un automercado, y tratando de conquistar a Cassidy (Marisa Tomei), una “stripper” que, por muy bien que se conserve (y Dios que bien se conserva), en efecto ha pasado también su mejor época. Estos dos podrían salvarse el uno al otro, si lograran pasar las complicaciones inherentes a sus vidas. ¿Qué se podría hacer?

Si ustedes han seguido a Rourke recientemente, quizá nada los prepare para esta actuación. Había sido reducido al tipo duro en cintas como The Rainmaker, Domino e incluso el videoclip de Enrique Iglesias para su tema "Héroe". Su interpretación de Randy no es lo que uno espera de un luchador libre, precisamente porque la época del espectáculo ha pasado, de modo que Rourke debe interpretarlo con sutileza y callada dignidad. Simplemente trata de sobrevivir en un mundo que, según él mismo dice, ha dejado de pararle. Mi novia, luego de quedar horrorizada (junto con el resto de nosotros) por lo que Randy se somete, termina queriendo abrazarlo. Así de sentida es su interpretación.

Tomei tampoco se queda atrás. Luego de un inexplicable (para la época) Oscar por Mi Primo Vinny, la otrora estrella ha logrado crecer delicadamente en su labor. No es lo que esperas de una madre soltera que se quita la ropa para mantener su hogar, una figura que hemos visto una y otra vez en distintas películas (hasta en un video de Metallica), pero Cassidy tiene una máscara de disfrute de su trabajo que no se ha visto antes. Al igual que Randy, no sabe hacer nada más con su vida, así que soporta las humillaciones y la falta de atención como mejor pueda. Por último, Wood te partirá el corazón con su dolor de hija abandonada. Esta no es una niña malcriada, esta es una mujer que no conoce a su padre y no está interesada en conocerlo; simplemente no quiere sufrir más. Y cuando pareciera que así será... (No creo que sea coincidencia que la relación entre Randy y Stephanie sea un paralelo con la relación del ex luchador Jake "The Snake" Roberts con su hija; esta relación fue reflejada en el documental de 1999 Beyond The Mat, que Aronofsky le dio a Siegel para que se inspirara a inscribir el guión.)

El ex luchador “Rowdy” Roddy Piper resultó tan conmovido por esta película que lloró largamente luego de verla en una presentación especial, pero no fue el único. Randy es un hombre que no sabe hacer otra cosa más que actuar frente a un público, vivir para entretener, ya sea saliendo de la cortina hacia el ring o hacia el mostrador del automercado. El cuerpo le está pidiendo cada vez más a la vez que le está dando cada vez menos (ligero spoiler: al punto que luego de una lucha particularmente dura sufre un infarto), pero el mundo, en vez de hacérselo más fácil, sólo lo está maltratando. En un último esfuerzo, voltea a su alrededor y ve que sólo le queda el público. ¿Ha ganado todo o lo ha perdido todo? Aronofsky no responde esto; queda de parte de ustedes.

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miércoles, julio 15, 2009

Plasma de Miércoles E28: Eternal Sunshine of a Spotless Mind (2004)

eternal-sunshine-of-the-spotless-mind La semana pasada comenté en Twitter que me había hecho uno de tres regalos (ahora reducidos a dos) previos a mi cumpleaños, y era el DVD de Eterno Resplandor De Una Mente Sin Recuerdos. La reacción fue de unánime alabanza en mi decisión, demostrando que este es un nuevo clásico a la par de, me atrevo a decir, Cuando Harry Conoció a Sally o quizá hasta It’s A Wonderful Life en los grandes romances del cine. Pero esta es una película demasiado única para ponerse a la par de cualquier otra, sin duda. Así que, por si acaso hay alguna pobre alma que no la ha visto aún, permítanme presentársela.

Joel (Jim Carrey) y Clementine (Kate Winslet) son una pareja que, al ser increíblemente diferentes, han tenido una relación sumamente complicada. Tanto así que, cuando finalmente terminan (no es un verdadero spoiler), a la semana, Joel descubre que Clementine ha ido a una compañía fundada por un respetable doctor (Tom Wilkinson) a que toda memoria de su relación sea borrada de su mente, pues es demasiado dolorosa. Devastado, Joel decide hacer el mismo procedimiento.

A su casa llegan Patrick (Elijah Wood) y Stan (Mark Ruffalo) para hacer el procedimiento. Pero mientras lo llevan a cabo, Joel descubre que Clementine significaba mucho más para él de lo que pensaba, y quizá esas memorias sean más valiosas de lo que creía. Así que vemos a Joel tratando de cambiar su decisión.

Si suena algo extraña, razón tienen: el guión (que ganó un Oscar como Mejor Guión Original, muy justificado) viene de esa brillante pero rarísima piscina de ideas que es la mente de Charlie Kauffman, quien ya nos había mostrado cómo invadir el cuerpo de un actor en ¿Quieres Ser John Malkovich? (1999) y el tortuoso proceso de adaptar un libro imposible de adaptar a una película en El Ladrón de Orquídeas (2002). Y súmenle el talento del director francés Michel Gondry, quien se destacó con videos de Björk y Chemical Brothers antes de dirigir Human Nature (2001), también con guión de Kauffman (pronto veremos su trabajo con la nueva versión de El Avispón Verde, con Seth Rogen).

Si esta fuera su primera película con Jim Carrey jamás lo reconocerían en otras. Joel es un tipo cariñoso, inseguro, retraído y tímido, todas las cosas que Carrey pareciera incapaz de transmitir. La mirada de shock cuando ve que Clementine lo ha literalmente borrado de su vida no tiene precio, y muchas veces es como un niñito que quieres abrazar. Winslet, a su vez, es otra sorpresa más: espontánea, extrovertida, con un halo de misterio y una sensación autodestructiva, con un pelo que pasa por una multitud de colores a sombrosa, no sorprende que esta haya sido su cuarta nominación a un Oscar. ¡Estos dos básicamente intercambiaron papeles!

Lo más importante de la historia de Eterno Resplandor... es que, más allá de lo fantasiosa que puede ser a veces, no deja de sentirse profundamente real. Mi mejor amiga la vio al poco tiempo de una pesada ruptura y la dejó bien reflexiva. Todas nuestras relaciones ocurren por una razón, y gracias a ellas somos las personas que somos hoy en día. ¿No es bueno recordar ese dolor para no cometer esos errores otra vez? ¿Es eso lo que aprende Joel? Tendrán que verla si quieren saberlo.

NOTAS CURIOSAS

  • El título viene del poema "Eloísa a Abelardo" por Alexander Pope: "¡Qué feliz es el lote de la vestal sin culpa! El mundo olvidando, por el mundo olvidada. ¡Eterna luz solar de la mente sin mancha! Cada oración aceptada, y cada deseo resignado."
  • Prácticamente todas las escenas extrañas en esta película fueron filmadas usando ángulos de cámara, edición o iluminación; hay un mínimo de efectos digitales.
  • Una escena donde Joel y Clementine ven un circo no estaba en el guión, pues daba la casualidad que estaban trabajando cerca y Gondry pensó que serviría. El momento cuando Clementine de repente desaparece es uno de los favoritos del director, pues Jim Carrey no sabía que Kate Winslet se iba a desaparecer. La cara de tristeza de Carrey es sumamente auténtica. Esta escena es tan real que incluso se pueden oír reporteros en el fondo al final tratando de hablar con los actores al gritar “¡Háblenme!”

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miércoles, julio 08, 2009

Plasma de Miércoles E27: Breach (2007)

breach El 18 de febrero de 2001, un veterano de 25 años del FBI llamado Robert Hanssen fue arrestado y subsecuentemente condenado a cadena perpetua por 15 cargos de espionaje. Es el peor caso de espionaje en la historia de los Estados Unidos, hasta peor que el más famoso de Aldrich Ames, pues mientras éste reveló información a la KGB durante seis años, Hanssen aparentemente pasó información delicada tanto a la Unión Soviética como a la Rusia post-soviética durante cerca de 17 años.

¿Fascinante, no? Y esta trama sacada de una novela de Tom Clancy es la base de una excelente e ignorada película de 2007 llamada Breach, dirigida por el guionista de Hart’s War (con Colin Farrell y Bruce Willis) y de la próxima State of Play (Russell Crowe y Ben Affleck), Billy Ray (es evidente que el hombre tiene una atracción por los thrillers políticos).

En vez de enfocarse en Hanssen (magníficamente interpretado por Chris Cooper, Breach se enfoca en el hombre que al final lo atrapó, el agente especial Eric O’Neill, interpretado por Ryan Phillippe (ex de Reese Witherspoon). O’Neill es joven y recién casado, y busca ascender en el departamento, y es asignado a un nuevo departamento con un temperamental y muy cristiano jefe. Lo que no sabe es que ha sido puesto por la agente Kate Buroughs (Laura Linney) para crear un caso en contra de Hanssen y poderlo arrestar. El problema es que (a) Hanssen es experto detectando mentiras y (b) O’Neill está empezando a admirarlo.

No se dejen engañar por el hecho que ya saben cómo terminará todo; Ray lleva su guión, coescrito con Adam Mazer (debutante) y William Rotko (que luego contribuyó a algunos episodios de la serie The Beast) a terrenos que harían cualquier episodio de 24 un aburrimiento supremo. Digo, ¿cómo haces para engañar a un tipo que ha trabajado 25 años engañando a las mejores mentes soviéticas? Ray va mostrando ese proceso poco a poco, cómo va afectando la vida de O’Neill con su esposa (la actriz canadiense Caroline Dhavernas) e incluso cómo cuestiona sus propios métodos.

Phillippe hace un buen trabajo, pero sus papeles han comenzado a parecerse entre sí: el policía en Crash, el detective en Chaos con Jason Statham, y ahora esta. Ciertamente es una mejora de sus papeles de niño bonito antes, y le hace bien tener estos papeles.

Pero esta película le pertenece a Chris Cooper. Luego de que la gente finalmente descubriera su talento gracias a su rol premiado con el Oscar en Adaptation (2002), Cooper logró una constante serie de papeles de carácter cada vez mejores, y con éste alcanzó un pináculo. El guión nunca nos dice por qué Hanssen hizo lo que hizo, y Cooper tampoco nos lo muestra; él nos presenta a Hanssen como un tipo familiar, estricto y reflexivo, pero que jamás muestra por qué hizo lo que hizo –muy parecido al verdadero Hanssen. (El DVD incluye un segmento de 60 Minutes, el programa noticioso del canal ABC, que mostró esta historia con más detalle.)

Algún día, nuestros directores locales podrán narrar historias de corrupción y espionaje dentro del Gobierno. Mientras tanto, ver Breach es una muy buena opción.

Breach

 

NOTAS CURIOSAS

  • En todas las paredes se ve constantemente un afiche con nombres y fotos de espías que han sido atrapados con un breve resumen de su crimen y cuánto están sirviendo. Estos son afiches verdaderos mostrados en instalaciones gubernamentales de seguridad, y ahora obviamente incluyen una foto de Robert Hanssen.
  • Hanssen le dice a O’Neill: “Si te vuelvo a atrapar en mi oficina, estarás meando morado por una semana”. La caída del verdadero Robert Hanssen fue una cita sobre “los japoneses que meaban morado” de George S. Patton, que Hanssen gustaba repetir con frecuencia. El FBI le pagó 7 millones de dólares a un agente ruso por el archivo del KGB sobre el topo estadounidense, que para la KGB era Ramón García. El archivo incluía una nota sobre “japoneses mea-morado” y Hanssen se convirtió en el principal sospechoso, siendo arrestado tres meses después. La película concierne los dos últimos meses de la investigación.

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miércoles, junio 24, 2009

Plasma de Miércoles E25: The Odd Couple (1968)

theoddcouple Piensen en grandes dúos de comedia en el mundo del cine. El Gordo y el Flaco. Abbot y Costello. David Spade y Chris Farley. Quizá se les ocurran más. El favorito mío, sin embargo, fueron divertidos aún cuarenta años después. La última, de hecho, fue una secuela de la primera: La Pareja Dispareja. Y estoy hablando de Walter Matthau y Jack Lemmon.

En el tiempo que los he estado viendo en películas, me parece que Lemmon y Matthau, más que actores, son “reactores”: hicieron un par de dramas en los que demostraron su excelencia para las minucias de la actuación, pero en comedias lo que era un tesoro era la manera en que reaccionaban ante distintos estímulos que se le presentaban. Era tal que, cuando esta joya –escrita por el dramaturgo Neil Simon, y está basada en su obra para Broadway—fue transmitida en cable hace unos meses, mi padre se reía en las mismas escenas, sin importar que la había visto una docena de veces, sólo por ver las expresiones en la cara de sus dos protagonistas.

Matthau hace de Oscar Madison, un periodista deportivo recientemente divorciado porque, bueno... digamos que al ver su apartamento uno pensaría que tiene divorciado el tiempo que tiene vivo. Es el consumado solterón: al preguntársele qué son los sándwiches verdes que está ofreciendo, contesta con toda su calma: “O es queso muy nuevo o carne muy vieja”. Es por eso que es insólito que uno de sus mejores amigos y colega periodista, Félix Unger (Lemmon), sea un neurótico y obsesivo maniático de la pulcritud, ligeramente suicida, a quien su esposa lo acaba de botar a la calle. Es por eso que Oscar, en un momento de compasión, lo invita a quedarse en su apartamento, para que de paso lo ayude a pagar la renta.

Craso error. Luego de unos días, el uno está volviendo al otro loco. Y empiezan a considerar si de verdad vale la pena la amargura por la que están pasando para conservar una amistad. Digo, esta es una amistad que potencialmente arruina una noche de amor, la limpieza de un apartamento... ¿De verdad vale la pena?

Más allá de la evidente comicidad, la película también toca temas sobre relaciones, tanto de amistad como maritales. En un momento Oscar y Félix empiezan a discutir como una pareja casada, sin ninguna insinuación homosexual, simplemente así es como ha resultado. Hechos los locos, ambos terminan aprendiendo una que otra cosa del otro.

La química entre Matthau y Lemmon es una rareza de perfección aún hoy en día, y se tradujo en un total de diez películas juntos. Es una rara coincidencia que ambos hayan muerto con apenas un año de diferencia (Matthau el 1º de julio de 2000, Lemmon el 27 de junio de 2001), pero considerando cómo eran juntos, en especial luego de ver La Pareja Dispareja, y varios años después en Grumpy Old Men (1993), uno no puede sino envidiar a quienes lograrán verlos por toda la eternidad.

The Odd Couple

NOTAS CURIOSAS

  • La película está basada en la obra de Broadway del mismo nombre, que se estrenó originalmente en el teatro Plymouth el 10 de marzo de 1965. Tuvo 966 presentaciones y fue nominado al Tony como Mejor Obra de Teatro. Neil Simon la escribió basándose en la experiencia de divorcio de su hermano Danny, la inspiración para Félix.
  • Walter Matthau interpretó a Oscar también en la obra de teatro (Art Carney hizo de Félix). Antes le pidió a Simon si podía interpretar a Félix, pues la personalidad de Oscar se parecía demasiado a la suya propia, y quería un reto actoral. Simon le contestó: “Walter, puedes ser un actor en la obra de alguien más. Por favor, sé Oscar en la mía”. Y Matthau aceptó.
  • Esta fue la segunda de diez películas en total en las que Lemmon y Matthau actuaron juntos. La última fue una secuela a esta, La Pareja Dispareja II (1998), donde 40 años después, Félix y Oscar se enteran que la hija de Félix (Lisa Waltz) se va casar con el hijo de Oscar (Jonathan Silverman) y deben atravesar el país para asistir a la boda. Lamentablemente no tuvo el éxito de la original (como casi siempre), pero la química entre ambos permaneció intacta.

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sábado, junio 06, 2009

Up: Vive tus sueños hasta el final

up_pixar-2 Al menos desde Ratatouille (y seguramente desde el super éxito que fue Buscando a Nemo) el estudio Pixar ha logrado que con cada una de sus películas, muchos críticos –y blogueros como yo—digan “es lo mejor que han hecho”. Pero hay que reconocerle que con cada película, buscaban superar la anterior con una u otra manera, y lo hacen contando una historia que puede apelar a más de uno sin importar la edad que tengan.

En mi opinión, será muy difícil que se superen con Up. Ojo, estoy midiendo la décima película del estudio con otras que he visto este año, pues no creo que se pueda comparar con las otras nueve. Pero, ¿que es una película brillante, quizá digna de un Oscar (y no solo de animación)? Absolutamente, mucho más que cualquiera de las otras. ¿Que es una película para chamos? Sí, pero con cuidadosa preparación por parte de los padres.

Up es dirigida por Pete Docter, quien antes había dirigido Monster, Inc. y había tenido la historia original de Wall·E, con un guión de Bob Peterson, escritor de Buscando a Nemo, de modo que ya por ahí ya se puede saber de dónde vienen. Los dos tienen además entre sus créditos participaciones en Ratatouille y las dos Toy Story. ¡Ya saben por dónde vienen! Una palabra: madura.

Para Carl Friedriksen (voz en inglés de Ed Asner), sus últimos años son de todo menos dorados. Cuando niño, callado y retraído que era, era un gran fanático de los exploradores como Charles Muntz (Christopher Plummer), quien con sus viajes constantes a Sudamérica emociona al joven Carl a seguir sus aventuras. Pero no es hasta que conoce a Ellie (Elie Docter, la hija del director), con un entusiasmo desbordante muy contrario al suyo, que Carl comienza a planificar su vida.

Lo que sigue por la próxima media hora es uno de los más hermosos y sentimentales montajes animados que he visto, mientras se muestra la vida de Carl y Ellie cuando crecen, se casan y empiezan a planificar. Ellie consigue trabajo cuidando animales en el zoológico, mientras Carl vende globos ahí. Lentamente comienzan a ahorrar para hacer su viaje y llegar a las Cataratas Paraíso (con un parecido sospechoso al Salto Ángel, jejejeje...), pero los avatares de la vida diaria se atraviesan, y tienen que seguir posponiéndolo. Hasta que Carl se enfrenta con la realidad de que su Ellie enferma y no puede hacer el viaje.

Ahora para rematar su vieja casa está en medio de una nueva urbanización de edificios y se ve amenazado con ir a un ancianato a pasar sus últimos días. De modo que, sin pensarlo más, Carl decide al fin lanzarse a su aventura, atando miles de miles de globos a su casa para que salga flotando y llegue hasta Venezuela (sí, es Venezuela) en honor a Ellie. El único problema es que se ha colado un sobreentusiasta niño explorador llamado Russell (el debutante Jordan Nagai), quien está decidido a obtener una insignia por ayudar a las personas mayores, y ahora Carl, lo quiera o no, va a tener que hacer su viaje con él.

Una vez que llegan a Sudamérica, la película deja a un lado los temas maduros e incluyen las clásicas escenas de acción y momentos cómicos más apuntados a niños. Eso sí, no duden que son escenas emocionantes y sumamente divertidas, en especial muchas relacionadas con el perro Dug, que además tiene un collar que le permite hablar (con la voz del mismo Peterson). A diferencia de Dreamworks, cuando Pixar hace uso de la comedia no se va por lo sencillito o lo fácil; es bien pensado y absolutamente natural.

Hay numerosos momentos absolutamente conmovedores en Up, desde cómo Carl extraña a Ellie o el verdadero motivo del entusiasmo de Russell por lograr su insignia. Por ellos, uno podría acusar a Pixar de estar jugando con los sentimientos de una manera excesiva (algo que sí considero que hace Marley & Me, que es jugar con nuestros sentimientos). Sin embargo, Up presenta temas muy serios de una manera muy equilibrada, mostrándolos como parte de la vida, sin más ni menos. ¿Cómo más se le puede explicar a los hijos cómo respetar a los mayores? ¿Qué mejor regocijo para un anciano tener una segunda juventud aún tan avanzado en la vida? ¿Y qué mayor recompensa que tener un amigo en tus últimos años?

Up es dulce, divertida, conmovedora y en momentos absolutamente hilarante. Para los padres, lleven a sus hijos sabiendo a qué atenerse. Esta es una película digna de ser vista en familia como ninguna otra; aprovéchenla.

P.D.: Si están en Caracas, Up es presentada en 3D en las salas Cinex del Tolón, El Recreo y Sambil. No dudo que debe ser una experiencia hermosísima de ver, pero he leído algunas reseñas que dicen que es un poco distrayente. Monsters vs. Aliens era una atracción de parque de diversiones y ahí se justificaba el uso de 3D; con Up no estoy tan seguro. Se los dejo a su decisión.

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NOTA: Por sugerencia de un amigo, estoy desarrollando un sistema de puntaje para las películas que reseño, aunque quiero que sea distinto al clásico de estrellas (****),, puntuación como tal (1 al 5) o como hace Film School Rejects (la calificación A, B+, F, de los colegios estadounidenses). Calificar películas es algo sumamente subjetivo, que es por lo cual lo he evitado hacer hasta ahora. Pero también puede ser divertido de intentar. Quizá para mi próxima reseña, lo haya incluido.

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miércoles, mayo 06, 2009

Star Trek: El viaje es el medio

StarTrek_2009Movie Quiero dejar algo perfectamente claro: soy, he sido y siempre seré un fan de Star Wars. Me agradaba Star Trek pero la saga de George Lucas era lo que me llenaba realmente. Y lo sigue haciendo, sin duda alguna.

Es por ello que digo esto con gran dolor: la nueva Star trek es con lo que Episodio I: La Amenaza Fantasma tenía sueños húmedos y sabía que tendría que conformarse con cinco contra calvito. God damn you, George Lucas.

J.J. Abrams, quien ustedes quizá conocen por una cosita en TV llamada Lost, también es un confeso fan de Star Wars, y tomó este proyecto queriendo llevar un Star Trek desde esa perspectiva, haciéndola accesible a todo el mundo pero que pudiera encantar a los fanáticos de siempre. He oído a muchos directores hacer eso (más recientemente con Watchmen), pero Abrams y sus guionistas Alex Kurtzman y Roberto Orci (quienes también trabajan en Lost y además escribieron el guión de la nueva Transformers) son los únicos que parecen haberla logrado de manera convincente.

Como era de esperarse para una película de ciencia-ficción del siglo XXI, se ve absolutamente espectacular, con fotografía de la misma gente de Misión: Imposible III (también dirigida por Abrams). La toma inicial, cuando la nave U.S.S. Kelvin llega ante un enorme agujero negro de donde sale una masiva nave romulana, no tiene el mismo efecto de la famoso toma inicial de Star Wars, pero se ve imponente sin embargo.

Es en esa nave donde James Tiberius Kirk (Chris Pine) llega al mundo, en medio de una terrible batalla donde un furioso romulano llamado Nerón (Eric Bana) por razones desconocidas está atacando naves de la Federación Intergaláctica. Eso lleva a James crecer como un niño adoptado y rebelde, incapaz de conformarse a las reglas. En una ida al bar cercano, conoce a una atractiva cadete, que sólo le dice su apellido: Uhura (Zoey Saldana). Una pelea en el bar después, Kirk es rescatado por el capitán Christopher Pike (Bruce Greenwood) quien le sugiere seguir los pasos de su padre y se una a la Federación. Un tanto renuente, James acepta... y poco después es aceptado como parte de la tripulación de una nueva nave: el U.S.S. Entreprise.

Paralelamente, en el planeta Vulcano, Spock (Zachary Quinto) debe lidiar con la dificultad de haber nacido de un padre vulcano (Ben Cross) y una madre humana (Winona Ryder), pues su sociedad no ve bien las emociones. Pero a pesar de ello, Spock logra superar sus obstáculos, y no sólo se gradúa, sino que decide unirse a la Federación, donde llegaría a diseñar una de las más imposibles pruebas para capitanes, la Kobayashi Maru. ¿Adivinen quién fue el primero en superarla?

Y eso es todo lo que les puedo hablar de historia, pues hay muchísimos eventos que pueden constituir masivos spoilers. Sí puedo decirles que esto definitivamente le va muy bien a Orci, Kurtzman y Abrams, ya que están tan acostumbrados a escribir tramas complejas pero “lógicas” en Lost (las comillas no aplican para esta película). Nos dan a entender que esto es un reinicio completo, que ahora estamos en otra realidad que está sucediendo antes de todas las demás películas y las va a cambiar por completo. Y tú te lo crees.

Lo que más me agradó de las actuaciones es que son eso, actuaciones; nadie está imitando a nadie. Karl Urban (Éomer en El Señor de los Anillos) está canalizando perfectamente a DeForest Kelley como el doctor Leonard McCoy, pero es un homenaje, no una imitación; Urban hasta logra decir la clásica “¡Maldición, soy un médico, no un físico!” perfectamente, pero está claro que está haciendo su propia cosa. Pine no podría ser más distinto a William Shatner; parece más Inidana Jones que Kirk en algunos momentos. Y Quinto, con su innegable talento para saltar de la inexpresividad absoluta a la más pura furia le sirvió muy bien como Sylar en la serie Héroes (quizá demasiado), lo usa a muy buen efecto como el joven Spock.

De todos los actores, mi favorito absoluto y el de muchos en la sala fue Simon Pegg haciendo del ingeniero Montgomery “Scottie” Scott. James Doohan estaría orgulloso de ver al joven Pegg, tan divertido en películas como Shaun of the Dead y Hot Fuzz, tomando su papel. Es un perfecto rol cómico, astuto, divertido y que da en la marca cada vez que puede. Añoraba ver más de él.

Que es de lo único que me quejo de esta película. Al enfocarse tanto en los personajes de Spock, Kirk, Bones y Uhura, los guionistas se fajaron tanto a escribirlos que el resto de los personajes está salvajemente sub-descritos. Bana es un actor increíble que pudo haberle sacado el jugo a un villano como Nerón fácilmente, pero no se le da mucha opción. Lo mismo puede decirse del resto de la tripulación del Entreprise: John Cho es simpático como Hikaru Sulu, pero sólo se da una secuencia más o menso importante. Anton Yelchin puede hacer un poquito mismo más como Chekov (una escena que muestra problemas con su acento ruso es particularmente divertida), pero no mucho más.

Las fallas son la verdad bien pocas. Star Trek hará para la serie lo que Batman Inicia hizo para... bueno, Batman. Abrams ha tomado el universo de Gene Rodenberry y le dio ropa nueva sin cambiarle el peinado. Uno puede reconocer el mundo donde el Entreprise “va a donde ningún hombre ha ido antes”, y en eso Abrams tuvo un cuidado especial de no alienar a nadie, ni a los fanáticos que lo querrían quemar en la hoguera si hacía algo mal, ni a los que venían por primera vez sin saber mucho de la serie o ninguna de su estilo. Y resuelve el asunto “es nueva, pero vieja” con una lógica digna de un vulcano.

Insisto: EL COÑO DE TU MADRE, George Lucas.

Esta va a ser la mejor película de este verano. Ya verán.

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martes, marzo 31, 2009

Una década siguiendo al conejo blanco

matrix_ver3 Créanlo o no, chicos, The Matrix cumple hoy diez años de estrenada. El 31 de marzo de 1999, los hermanos Larry y Andy Wachowski estaban por demostrarle al mundo que su segundo esfuerzo (habían debutado con Bound en 1996) sería el que los cimentara como auténticos visionarios del mundo del cine. Se los digo así: en el mundo de nosotros los geeks, hay un antes y un después de The Matrix.

¿En realidad hay algún chamo de 20 años que no haya visto esta película? Con todas las imitaciones, burlas e ideas que ha traído (para 2002 eran al menos 20 películas que habían hecho alguna burla), y respetando distancias, esta es la Godfather del siglo XXI, pues hay escenas que todo el mundo sabe que viene de ella aunque nunca la hayan visto. Y es que creo que ninguna película ha roto el molde de tal manera con efectos especiales, historia, filosofía y, sobre todo, el juntar tres medios para, más que mostrar una película, crear toda una experiencia.

“Nadie puede decirte lo que es la Matrix. Sólo podemos mostrarte”, dice el enigmático matrix_reloaded_ver14 Morfeo (Laurence Fishburne) a Neo (Keanu Reeves). Así, el programador de nombre Thomas Anderson descubre que el mundo que él conoce no es tal, sino una construcción de computadoras que se han apoderado del mundo verdadero, y sólo él tiene la clave para revertir el control de vuelta a los humanos. En el camino lo ayudarán Morfeo y Trinity (Carrie-Ann Moss), mientras los programas llamados “agentes”, encabezados por Smith (Hugo Weaving). Y nosotros fuimos llevados a un camino donde hay filosofía Tao, artes marciales, referencias bíblicas, mitología griega, literatura infantil, la cultura cyber-punk y demás.

Los Wachowski básicamente buscaban convertir un animé japonés a la vida, pero en el proceso hicieron mucho más. Si ustedes realmente querían drenarse en el mundo de Matrix, no bastaba con ver las tres películas (Matrix Reloaded y Matrix Revolutions salieron ambas en 2003), sino además comprar juegos (Enter The Matrix), DVD’s (The Animatrix, nueve cortos animados), jugar en línea (The Matrix Online) o comprar los cómics. Era tal que habían pistas para los juegos dentro de las película, y matrix_revolutions secuencias que entrelazaban los cortos con las películas. Por eso, cuando llegaron las secuelas, daban por sentados detalles que el público desconocía, pues no todo el mundo tenía el tiempo o el dinero para invertir en todos los medios. Por ejemplo, al principio de Revolutions, el intercambio entre Neo y el chico sólo se entiende si primero han visto The Animatrix.

A pesar de lo confuso, una pléyade de estrellas fueron preseleccionadas para los papeles principales. Jean Reno dejó el papel de Morfeo para Godzilla; Sean Connery lo rechazó por no entender el guón; Gary Oldman y Samuel L. Jackson fueron considerados. Para Neo, se pensó originalmente en Johnny Depp, Tom Cruise, Brad Pitt, Leonardo di Caprio o Val Kilmer; se le ofreció a Ewan MacGregor, pero lo rechazó para estar en Star Wars: Episodio I; Nicholas Cage tuvo que rechazarlo por cuestiones familiares; e incluso Will Smith, quien lo rechazó y ha tenido tiempo para lamentarlo. Pero a estas alturas, nadie puede imaginarse a nadie más diciendo “Sé kung fu”; o diciendo “hay campos enteros donde los humanos no nacemos; somos cultivados”.

Y claro, ninguna discusión de The Matrix sería completa sin hablar del tiempo bala. Se tomó el mismo concepto que la animación –tomar una foto a un dibujo, alterarlo, volverla a tomar, y así—se usó para crear las increíbles secuencias de acción, con cientos de cámaras tomando una foto en secuencia, para luego enviarlas a una computadora que juntara todas las imágenes en una sola. Ahora que ha sido tan recontra-imitada, uno lo olvida, pero esa escena de Trinity en la sala oscura, o Neo en el techo, aún se ve sumamente arrecha.

Nada como The Matrix o sus secuelas ha salido desde entocnes, y quizá nada tan complejo y dinámico vuelva a salir jamás. De hecho, es muy probable que, hasta que llegue Avatar este noviembre, esta bien puede que haya sido lo mejor que veamos este siglo. No hay cuchara...

Disfruten ahora de algunos videos de la trilogía. Y bueno, cuando quieran armamos un dia para ver las tres seguidas. :)

The Matrix

 

The Matrix Reloaded

 

The Matrix Revolutions

 

The Animatrix

 

Tiempo bala

 

Neo vs. Morpheus

 

Cuéntenme de sus recuerdos/experiencias en el mundo de The Matrix. ¿Cuándo la vieron? ¿Qué recuerdan haber sentido? ¿La entienden? ¿Qué les parecieron las secuelas, y The Animatrix? ¿Jugaron los juegos? ¿Cuánto de su vida perdieron?

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domingo, marzo 15, 2009

Dan In Real Life: Inofensivo entretenimiento

daninreallife Hay películas que tú sabes que las distribuidoras compran y esperan un hueco antes de los grandes estrenos para decir “miren, estrenamos algo”. La angustiante American Crime es una; esta de las que les voy a hablar es otra. Puedo decir confiadamente que es la película más inofensiva que he visto en muchísimo tiempo.

Dan Burns (Steve Carrell) es un columnista de consejos de un periódico en Maryland, además de viudo y padre de tres hijas de 17, 15 y 8 años (Alison Pill, Brittany Robertson y Marlene Lawston), cada una más problemática que la otra. Jane ya se jura toda una adulta, para manejar, Cara sólo quiere que le acepten el novio, y Lilly quiere que su padre la tome en serio. Una vez al año la familia sube a Rhode Island a la casa de los padres de Dan (Diane Wiest y John Mahoney) a reunirse con los hermanos. En una parada a la librería local, Dan conoce a Ann-Marie (Juliette Binoche), y hay química instantánea. Regresa a la casa emocionado de haber tenido esa sensación después de cuatro años… sólo para descubrir que Marie es la nueva novia de su hermano menor, Mitch (Dane Cook).

Una cosa sí no voy a negar: el director Peter Hedges (escritor del libro y guión de What’s Eating Gilbert Grape, con Johnny Depp y Leonardo Di Caprio) sabe cómo manejar un asunto familiar. La película fue filmada en una verdadera casa en Rhode Island, donde todo el elenco pasó tiempo juntos conociéndose. Y realmente se nota, con pequeños detallitos que hacen que uno añore el tiempo que pasa con su propia familia. La química entre Carrell y Binoche es bastante dulce, y aún Dane Cook, quien acostumbra a ser insoportable, hace un papel bastante divertido. Y claro, Binoche es todo encanto; creo que así se verá Zoey Deschanel cuando llegue a los cuarenta.

Carrell tiene uno de esos rostros que uno se ríe nada más de ver, con su larga nariz y grandes ojos, y a medida que va pasando el fin de semana su frustración va a en aumento y nuestras risas con ella. Lo sorprendente es que este no es el Carrell que normalmente vemos, rodeado de lo absurdo, uno que otro grito divertido y risa fácil. No, aquí ese Carrell está contenido, casi durmiendo, y en cambio tenemos a un hombre permanentemente preocupado, incapaz de confrontar su propia vida a pesar de que sus lectores le escriben pidiéndole consejo a él.

Lo malo de esta película es que, donde normalmente el elenco de reparto tendría algún momento en que se roba el show, en este caso es casi completamente sobre las interacciones de Carrell, Binoche y Cook; Mahoney y Wiest, dos notables actores de carácter (Wiest hasta es ganadora del Oscar), son casio exclusivamente relleno. Las hijas hacen su trabajo, con Robertson la mas divertida como la quinceañera dramática que busca convertir todo en una telenovela.

Esto pareció algo que todos los involucrados agarraron y dijeron, “Bueno, hay que pagar cuentas”. Todos parecen estar haciendo un trabajo, y un muy buen trabajo con eso. Pero el guión no toma riesgos, no hace algo atrevido, y como tal pierde un poco de atractivo. Véanla si no hay nada mejor (es decir, ya vieron Watchmen) y no se arrepentirán. Sencillita y sin complicaciones. Listo.

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