Dan In Real Life: Inofensivo entretenimiento
domingo, marzo 15, 2009 | Etiquetas: 2009, cartelera, cine, cine independiente, opciones, opciones de cine, opinión, reseña |
Hay películas que tú sabes que las distribuidoras compran y esperan un hueco antes de los grandes estrenos para decir “miren, estrenamos algo”. La angustiante American Crime es una; esta de las que les voy a hablar es otra. Puedo decir confiadamente que es la película más inofensiva que he visto en muchísimo tiempo.
Dan Burns (Steve Carrell) es un columnista de consejos de un periódico en Maryland, además de viudo y padre de tres hijas de 17, 15 y 8 años (Alison Pill, Brittany Robertson y Marlene Lawston), cada una más problemática que la otra. Jane ya se jura toda una adulta, para manejar, Cara sólo quiere que le acepten el novio, y Lilly quiere que su padre la tome en serio. Una vez al año la familia sube a Rhode Island a la casa de los padres de Dan (Diane Wiest y John Mahoney) a reunirse con los hermanos. En una parada a la librería local, Dan conoce a Ann-Marie (Juliette Binoche), y hay química instantánea. Regresa a la casa emocionado de haber tenido esa sensación después de cuatro años… sólo para descubrir que Marie es la nueva novia de su hermano menor, Mitch (Dane Cook).
Una cosa sí no voy a negar: el director Peter Hedges (escritor del libro y guión de What’s Eating Gilbert Grape, con Johnny Depp y Leonardo Di Caprio) sabe cómo manejar un asunto familiar. La película fue filmada en una verdadera casa en Rhode Island, donde todo el elenco pasó tiempo juntos conociéndose. Y realmente se nota, con pequeños detallitos que hacen que uno añore el tiempo que pasa con su propia familia. La química entre Carrell y Binoche es bastante dulce, y aún Dane Cook, quien acostumbra a ser insoportable, hace un papel bastante divertido. Y claro, Binoche es todo encanto; creo que así se verá Zoey Deschanel cuando llegue a los cuarenta.
Carrell tiene uno de esos rostros que uno se ríe nada más de ver, con su larga nariz y grandes ojos, y a medida que va pasando el fin de semana su frustración va a en aumento y nuestras risas con ella. Lo sorprendente es que este no es el Carrell que normalmente vemos, rodeado de lo absurdo, uno que otro grito divertido y risa fácil. No, aquí ese Carrell está contenido, casi durmiendo, y en cambio tenemos a un hombre permanentemente preocupado, incapaz de confrontar su propia vida a pesar de que sus lectores le escriben pidiéndole consejo a él.
Lo malo de esta película es que, donde normalmente el elenco de reparto tendría algún momento en que se roba el show, en este caso es casi completamente sobre las interacciones de Carrell, Binoche y Cook; Mahoney y Wiest, dos notables actores de carácter (Wiest hasta es ganadora del Oscar), son casio exclusivamente relleno. Las hijas hacen su trabajo, con Robertson la mas divertida como la quinceañera dramática que busca convertir todo en una telenovela.
Esto pareció algo que todos los involucrados agarraron y dijeron, “Bueno, hay que pagar cuentas”. Todos parecen estar haciendo un trabajo, y un muy buen trabajo con eso. Pero el guión no toma riesgos, no hace algo atrevido, y como tal pierde un poco de atractivo. Véanla si no hay nada mejor (es decir, ya vieron Watchmen) y no se arrepentirán. Sencillita y sin complicaciones. Listo.