El Cine Tuyo, Mío y Vuestro

El séptimo arte, para todos nosotros.

martes, diciembre 29, 2009

Hay sólo una manera de ver Avatar

avatar De niño, yo tuve una suerte extraordinaria: mi padre me llevó, de seis años, a ver La Guerra de las Galaxias. Imaginen lo impresionante que fue para mí ver ese enorme destructor pasar en la gran pantalla interminablemente. Miren en lo que explotó esa película: dos secuelas, tres precuelas, libros, novelas, muñecos, juguetes… Todos los que fuimos niños en los ‘70 crecimos con todas esas secuencias, vimos generaciones conocerlas, vimos las nuevas películas transgredir nuestras memorias de una forma u otra. No lo sabíamos, pero esos que nos sentamos a ver un enorme hombre vestido de negro con un problema de respiración entrar en una nave tomada estábamos siendo parte de la historia.

Avatar tiene esa importancia, chicos. Sea que compartan lo que opiné de ella o no, es bueno que sean parte del zeitgeist ahora antes de que la agarren en DVD o (peor aún) en la minúscula pantalla de su computadora. Esto, mi gente, es historia. No es sólo porque es una nueva técnica de animación computarizada. No es una nueva manera de contar la historia. No es sólo por lo arrecho que se ve. Es por todo eso. Es el gran evento cinematográfico del año, quizá la década. Sólo porque, en palabras de un crítico, James Cameron puede que haya salvado la experiencia de ir al cine.

¿No me creen? A ver. ¿Cuántos de ustedes están acostumbrados a simplemente verla pirateada, ya sea descargada o por “quemaíto”? Mi cuñado es uno. Estuvo de visita aquí en Caracas desde el interior la semana del estreno, y decidió irla a ver. Cuando regresó, llegó hablando entusiasmado sobre lo increíble que era. Incluso buscó convencer a su papá que no la buscara en DVD.

avatard Eso a la vez es su mayor encanto y su peor defecto. A menos que tengas un televisor del tamaño de una pared, o una forma de proyectar algo por el lado de un edificio, ¿cómo podrías lograr sumergirte en la experiencia? Aún así, aún no hay películas tridimensionales que se vena en alta definición. Eso por supuesto hace que pierda el encanto de tenerla en tu casa, algo que yo no creo que haga a menos que sea una de esas ediciones ultraespeciales con miles de extras. ¿Cómo poder volver a recrear lo que vi en el cine? ¿Cómo vivir esa experiencia otra vez? Y si no me creen, piensen en lo que sintieron cuando vieron ese primer trailer en su computadora. Yo sé que yo pensé, “¿esto es todo?” ¡Qué equivocado estaba!

Ir al cine se está volviendo un lujo sin duda. Entradas caras, mucha gente, mucha MALA gente, mal servicio en algunos casos. La piratería, lamentablemente, hace ver películas mucho más sencillo. Es algo que, aunque lo denuncie, una y otra vez, entiendo el atractivo. Pero hay películas que se merecen mucha, muchísima más dedicación. Pueden llegar a formar parte de la cultura universal. Son un “antes y después”. Avatar puede ser esa película. No joda, estoy seguro que ES esa película. Es para verla varias veces, en las mejores condiciones o sólo en muy buenas. Es para verla en familia, en pareja, con amigos o con los hijos. Es para discutirla u oír discusiones de ella (y créanme, hay bastante que discutir). Pero sobre todo, es para pasarla bien en el cine como nunca lo han hecho antes. Al menos desde Star Wars. Y gente, una vez que esos azulitos se vayan de la pantalla, a menos que en 2034 un anciano James Cameron decida relanzarla para que la experimentemos una vez más, no habrá otra oportunidad de vivirla. Nunca más.

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miércoles, septiembre 09, 2009

Retrasos, o el triste estado del mercado cinematográfico venezolano

retraso El 4 de septiembre se supone que iba a ser un día importante para mí. Ese era el día cuando una de las películas que más he estado esperando, District 9, sería estrenada en nuestro país, apenas dos semanas después de su estreno en EE. UU., donde ahora lleva recaudados 100 millones de dólares (de un presupuesto de 30). Luego, esperaba impaciente por octubre, donde la otra película que yo ansiaba ver, Where The Wild Things Are, llegaría, al igual que Drag Me To Hell y una encantadora película independiente que fue mi mayor sorpresa al ver que la estrenarían aquí, Los Hermanos Bloom. En fin, el 4 de septiembre corro al periódico –y no hay District 9 a la vista. ¿Qué pasó?

Entro en la página de Próximos Estrenos de Cines Unidos a ver cuál era el misterio. Y veo con horror –lo siento, no hay otra palabra— que ha habido un intenso “shuffling”. Como pueden ver, District 9 ahora será estrenada el 16 de octubre; DMTH se mantiene el 30 de octubre (obvio, es Halloween; pero tengan en cuenta que esa película es de junio); Los Hermanos Bloom fue pasada al 13 de noviembre; y oh my God, Where The Wild Things Are ahora está pautada para el 22 de enero (coño, antes estaba para el 4… o sea que la retrasaron aún más). Hay algunas que se mantienen (Avatar, otra muy esperada, sigue pautada para el 18 de diciembre, la versión de A Christmas Carol de Robert Zemeckis para el 6 de noviembre), pero hay otras que ni señal, como son Inglourious Basterds de Quentin Tarantino o la nueva versión de Sherlock Holmes de Guy Ritchie.

Ya me he quejado antes de lo duro de ser cinéfilo en el país, pero creo que lo duro que resulta ver películas distintas (o al menos buenas) es un reflejo de lo mal que estamos como sociedad (que no como país).

Obviamente está el hecho que la piratería domina el mercado. 80% del cine que se ve del país es de su amigable buhonero de la esquina. Y la estúpida cuña del “20 super pirata” no está ayudando para nada. Hasta yo me burlo de ella por lo poco que está ahciendo por ayudar. Sin embargo, la última vez que la vi, una tipa al lado mío comentó “¿Tú sabes cuántas películas compras por el precio de una entrada?”

Yo veo películas en mi casa. Pero como también dije antes, ir al cine es mucho más que ver la película. Es verla como se diseñó para ser vista. Es sentir la experiencia de ver una película con un grupo grande, con un público grande, una experiencia que es imposible reproducir en casa. Por supuesto, la mayoría sólo quiere ver la película –o en algunos casos, no dejar que los demás la vean, por lo visto.

Luego está el hecho que nuestro gobierno –ni el anterior y estoy casi seguro que el siguiente— ha hecho nada por ir en contra de la piratería. Sabemos las razones obvias. Y sinceramente, además, creo que es imposible distinguir entre los que las venden por ganarse el pan y los auténticos bucaneros que lo que hacen es trabajar con las mafias que se roban las películas directo de las distribuidoras. La idea no es maltratarlos, por supuesto, pero están en contra de la ley de todas maneras.

La peor razón, como ya me han dicho, es lo difícil que se ha vuelto adquirir dólares para traer las películas. ¿Qué debería prelar, alimentos o el cine? Miserable control de cambios… Y en un mercado donde no garantizas que tu película tenga un lleno absoluto por algunas semanas –¿Qué Pasó Ayer? sigue fuerte luego de tres semanas de estreno, afortunadamente— no puede haber mucho incentivo para traerlas de todos modos (¿recuerdan cuando les comenté que Hostel, de Eli Roth, no fue estrenada en México porque ya se encontraba en las calles?).

Y ahora este retraso tan vulgar significa que cuando en efecto se estrene cualquiera de ellas, igualito se podrá conseguir pirateada donde sea, incluso por Internet, vista en una humilde pantalla de computadora pero vista al fin. Que al final, eso es lo que interesa, ¿no? ¿Para qué tener interacciones con auténticos seres humanos? ¿Que hay idiotas que no te la dejan ver? Siempre los habrán. ¡Seamos todos ermitaños! ¡Dejemos el contacto humano de una vez!

Lo peor de todo esto es que sé que no me queda otra más que esperar. Respetar el cine, algo que amo con pasión y locura, es una cuestión de principios. Lo reitero: dejar de ir al cine está mal. Perder el contacto con la sociedad está mal. La piratería está MAL.

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viernes, abril 03, 2009

Wolverine en línea. Ay sí, qué emoción.

Yo ya he establecido mi posición sobre la piratería en más de una ocasión, pero creo que este caso merece una mención especial.

Como estoy seguro que ya saben a estas alturas, una versión incompleta de X-Men Origins: Wolverine se filtró a Internet el 31 de marzo, como un adelanto al April Fool's Day (día de los inocentes para los estadounidenses). Y aunque tiene algunas faltas en efectos especiales y demás, y no incluyen algunas escenas que el director Gavin Ross incluyó recientemente, igualmente parece ser una copia casi con calidad de DVD. (Obviamente ni lo he visto ni lo veré.) El primer site que lo reportó fue HitFix, pero claro que fue regándose como un incendio a través de Internet.

Uno de los blogs que estuvo en desacuerdo con la coleada fue Screen Rant. Hoy tienen un post llamado "The Wolverine Movie Leak: Truth And Consequences" (El Filtro de la Película de Wolverine: Verdad y Consecuencias) por Bruce Simmons que me parece refleja tan cercanamente mis propias opiniones que le pedí a su editor Vic Holtreman que me dieran permiso para traducirlo y ponerlo aquí. Vic, que es extraordinariamente pana (¿por qué no aprovechan y lo siguen en Twitter?) me dio permiso, así que aquí está. Un comentario mío al final.

Aunque al principio uno podría pensar "¿Y qué?", hay mucho más en juego que simplemente teniendo una película libre en Internet antes de su fecha de estreno oficial.

Cuando vi esto la primera vez, me contuve. Era April fools. Pero mientras pasaban las horas, también llegó la prueba de que esto era en efecto real.

Sacudí la cabeza en incredulidad.

¿Cómo puede filtrarse una película?

¿Realmente importa? Hay tantas personas distintas que manejan el DVD de una película en posproducción antes que llegue a los teatros, es asombroso que no vemos esto más a menudo.

Con la cantidad de gente que tienen acceso a una versión posproducción de una película, ¿cuándo se activan las medidas adicionales de seguridad que los estudios podrían tener que tomar? ¿Nos costarán esas medidas a nosotros, los fanáticos, más al final?

Seguro, puede que nos quejemos a los estudios, ¿pero de quién es verdaderamente la culpa?

¿Han pensado en el menos favorecido?

Supongo que para algunos, la idea de ver una película antes de su estreno al público es alguna especie de emoción (o algo). Mientras esta gente se vanagloria sobre haber visto una película antes (e ilegalmente), estoy seguro que no piensan en el impacto sus acciones acumuladas tienen en otros.

Los "otros" son esas personas que ponen días de 10 a 14 horas a lo largo de un par de años creando una película. Los "otros" son los secundarios que dependen del estreno de una película para su modo de vida, como los dueños y empleados de una sala de cine, por ejemplo.

Para todas esas personas, una copia pirateada en avance que llega a Internet diluye el arduo trabajo que han puesto en algo, y le quita el estatus de "evento" de la fecha de estreno de una taquillera grande. Una fecha de estreno que ha tenido horas incontables de esfuerzos puestas para decidir cómo mejor presentar la culminación de todo ese duro trabajo.

Mientras este travestismo se convirtió en viral, Twitter estaba encendido con gente declarando que la película de Wolverine había llegado a Internet.

Algunos vitorearon el travestismo lanzado a Fox. Entiendo su reacción. Fox sí que no tiene el mejor historial en cómo han manejado algunas franquicias o algunos otros asuntos. Pero si lo piensan bien, no es sólo Fox quien sale lastimado. Da pena ponderar la idea que estamos realmente deseándole mal a cómo una persona se gana la vida.

Así que la conversa se calentó aún más.

Poco después había gente presumiendo sobre cómo agarraron unas cotufas y se sentaron a ver su medio digital recién robado.

Sí... dije robado

Si te tomaste la molestia en cazar lo que sabes es una copia ilegal de la película, la robaste conscientemente. Y no me digas que no lo sabías. Para añadir insulto al latrocinio, algunos de ustedes fueron lo bastante estúpidos para alardear sobre ello en varios sitios sociales. ¡Bien hecho! Ahora si Fox y el FBI decide perseguir este asunto legal en ese nivel, se los has hecho muy fácil para ellos encontrarte. Aún si no presumiste, dejaste una pista digital a los archivos de torrent y las actividades subsecuentes están más claras que el agua para los rastreadores.

Como tal, la copia de la película que llegó a Internet no tenía la mayoría de sus efectos visuales completos, le faltaban escenas y tenía una pista de audio/música temporal. Así que estoy seguro que fue una experiencia visual ARRECHÍSIMA.

Algunos hasta escribieron reseñas

Para implicarse aún más, luego pensaron que serían así muy cool y dejarían sus reseñas y opiniones sobre lo que vieron en varias páginas. La mayoría de los administradores de esas páginas removieron sus opiniones, escogiendo ser dignos respecto a este escenario. Bien por ellos.

Piratería de DVD y el FBI

Fox declaró en un comunciado el 1º de abril que el FBI y la Asociación Americana de Cinematografía (MPAA) están investigando esto activamente y que "la fuente del filtro inicial y cualquier enlace subsecuente serán procesados al más completo alcance de la ley".

Oh sí. Esta pequeña hazaña puede llevar a tiempo de cárcel. Tengo el presentimiento que alguien puede encontrarse con algunos nuevos mejores amigos pronto.

Cuando todo haya sido dicho y hecho

Pareciera que es bien fácil rastrear quién hizo esto. Quizá en vez de despedirlo, el estudio debería recortarle los sueldos por toda la eternidad por las ganancias perdidas.

Si creen que esto no afecta a los estudios, piensen en esto: Eli Roth no estrenó Hostel II en México porque ya se había filtrado allí y lo podías comprar por 25 centavos. ¿Para qué la iban a estrenar allá?

Tú crees que si tú solo "robas" una película, ¿a quién le duele? Se suma. Uno de mis ejemplos favoritos de suma es un artíuclo que escribí sobre ahorrar electricidad. Si cada persona con un interruptor en los EE UU (estimados en 211 millones) dejara un bombillo encendido en un cuarto vacío por sólo 5 minutos, eso suma cerca de 2.000 años de energía gastada. Todo se suma y podemos hacer una diferencia.

Para concluir, Fox dijo esto: “Nos sentimos animados por el apoyo de sitios de fans condenando la piratería y esta subida ilegal y señalando que tal latrocinio subestima el enorme esfuerzo de los cineastas y actores y, sobre todo, lastima a los fanáticos de la película".

Nosotros en Screen Rant nunca apoyaremos esta clase de comportamiento y no toleraremos a nadie escribiendo su propia reseña o experiencia en los comentarios.

¿Quedó claro?

Por supuesto, esto refleja únicamente la situación de Estados Unidos, donde la piratería es un crimen mucho más serio que acá en Venezuela. Pero mientras entiendo que un pobre chamo que está vendiendo "quemaditas" está haciendo algo distinto que meterse a ladrón, también sé que hay muchas mafias que tienen a sus propios "pobres chamos" montando una industria paralela con toda la gente que está vendiendo la película pirata robada directo de las distribuidoras.

Nosotros también tenemos a muchos "otros" en el país. Piensen en cuánta gente se quedó sin trabajo cuando Video Color Yamín cerró operaciones. Cuántos chamos se quedaron sin trabajo cuando las tiendas de Blockbuster comenzaron a cerrar. Cuántos se quedaron sin trabajo cuando las distribuidoras se redujeron a apenas una octava parte de cuantas habían en los '90. En el país, un 92% del mercado cinematográfico es pirata. Y han perdido la mariconería de 41,3 millones de dólares. (Esto según la revista Producto.)

Cierto, yo tampoco soy hipócrita, y ya he dicho antes que yo he bajado películas pirateadas. Hasta dije que bajaría las películas nominadas al Oscar y las vería antes. Al final, no lo hice. ¿Y saben qué? Ya no bajaré películas nuevas en Internet. ¿No la van a pasar aquí? Ni modo. Esperaré unos años y la veré. A lo mejor llegan en DVD. ¿Cierran Blockbuster? Me jodí. ¿Me creen un bolsa? Allá ustedes. Esos son mis principios y ahí me quedé.

Por si todavía les importa (y sé que hay gente que sí), el estreno OFICIAL de X-Men Origins: Wolverine está pautado para estrenarse el 1º de mayo en Estados Unidos.

PD: Sé que el FBI no los va a venir a buscar a ustedes ni mucho menos, pero si alguno de ustedes vio la copia pirateada de Wolverine, no lo pongan en los comentarios. Serán borrados.

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lunes, julio 21, 2008

Hay una razón por la que se llama La Gran Pantalla


Recién saliendo de mi primera visita a El Caballero de la Noche, acompañado de una querida amiga, los dos escuchamos algo que nos hizo reír. Un tipo saliendo le dice a su acompañante, "Esta no había podido verse en video. Nunca se hubiera visto igual."

¡
No shit, Sherlock! Sabes, ¿escenas hechas en IMAX? Esas no traducen bien a un formato pequeño.

De hecho, recuerdo que en una conversación en Plurk, alguien me pregunta entusiasmado que si la película en cuestión ya fue estrenada. Cuando le digo que no, me dice: "Menos mal, ya iba a correr a los torrents." No saben cuánto traté de no ofenderme por el comentario, igual por miedo a sentirme como un perfecto ridículo que por respetar una posición distinta a la mía. Lo logré, respeté la posición del pana, hice mi comentario demostrando mi desacuerdo, pero igualmente admito con un poco de vergüenza que el comentario me cayó un poco mal (nada personal, viejo). Quiero sinceramente pensar que al final decidió que ir un lunes o un jueves a verla como es, como se merece.


Es obvio para cualquiera que me conozca, o haya leído este blog
desde el principio, que yo me oponga a la piratería --en particular la piratería de películas. ¿Muy caro? Piensen en cuánto cuesta salir a tomar, salir a bailar, salir a cenar, y comparen el precio de una película. ¿Colas? Sabes, puedes reservar entradas por Internet o por teléfono. Con Cines Unidos (como ya señalé antes) es más fácil y más ordenado. ¿Que tienes problemas con la gente o parecido? Bueno, ya es otra cosa. Pero hay un elemento de estética metido aquí. Cierto, como ya es tan fácil encontrar cine en Internet, ya sea legal (iTunes, por ejemplo) o "cuestionablemente" por torrents, para mí es una cosa de ver las películas como se pretendieron ver. Una película como El Caballero de la Noche fue filmada con la idea de una pantalla enorme para ser envuelto en la historia y los efectos visuales.

Sólo la escena inicial, donde hay un zoom a una pared de ventanas increíble sobre Ciudad Gótica/Chicago, o la sola escena donde Batman escrutina a Ciudad Gótica desde el edificio más alto de la ciudad (y sí, es de verdad Christian Bale parado en el piso 110 de la torre Sears en esa escena), vale el precio de la entrada.
Creo que esto se puede aplicar para la mayoría de las películas. Ellas no están diseñadas para verse en una pequeña pantalla, con cornetas del tamaño de un termo. No todos podemos darnos el gusto de tener un equipo de home theater y un televisor de 45 pulgadas que haga que se vea y oiga lo más cercano a una pantalla de cine. Y sí, yo he bajado películas --un gran total de una, Dogma-- pero es porque sé que es la única manera que vea películas que nunca vendrán a Venezuela, a menos que la compre en Amazon o algo así. Yo jamás bajaría El Caballero de la Noche, o Iron Man, o cualquier película de este estilo.

Antes de que esto parece que critico a todos aquellos que prefieren bajar las películas que ir al cine, quiero dejar bien claro que es sé que es algo que es decisión de cada quien. Si eso hace que las distribuidoras piensen mejor para traer algunas películas, bien. Pero sigo pensando en cuánto afecta a la industria del cine. Y realmente no entiendo POR QUÉ alguien preferiría bajar una película antes de ir al cine. Lo digo sin ningún complejo de superioridad, ni ninguna gana de criticar a alguien que lo haga. Yo no le veo justificación, y me disculpan.
Quisiera que alguien me tratara de dar una razón lógica, convincente, que no sea "porque es demasiado caro ir al cine", porque estoy en desacuerdo. ¿Qué otra razón puede haber?

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martes, agosto 14, 2007

CELULOIDE.NET. Pequeña joya para cinéfilos

Oyendo el programa de Kico y Mary Montes por la radio (Onda 107.9), un día llamaron a Alfonso Molina, crítico de cine muy reconocido acá en Venezuela. El tema de las películas pirata salió a relucir, por supuesto, y el señor Molina, muy profesionalmente, se pronunció en contra del hecho. A la vez, le recomendó a los dos locutores una página que podría ir en contra del problema: http://www.celuloide.net.

Muy en respeto al espíritu de este blog --y vamos a estar claros, a la locura por el cine mía--, al día siguiente me metí en la mentada página, a ver si de verdad valía la pena.

Oh sí. Vale la pena.

El asunto es así: te inscribes en la página (gratis) y dedicas las próximas horas de tu vida a "browsear" el muy extenso catálogo que se gastan. Dividen las cintas (todas originales, gracias) en las clásicas categorías como comedias, dramas, de aventura, documentales, et al, pero también tienen categorías más diversas, como "Ganadoras de la Palma de Oro en Cannes", "Festival de Sundance", "Gastronómicas" y la mejor de todas, "Las 1.001 películas que debe ver antes de morir", al estilo de ese librito que anda por las librerías y que me encantara que mis amigos me regalaran cuando a bien tuvieran... Navidad, por ejemplo... o mi cumpleaños, el año que viene, pues...

Es una iniciativa absolutamente genial, y ya tengo a dos entusiasmados con el asunto. Este fin de semana, ente los momentos que me despegue de escribir la tesis, ya tengo unas cuantas en la mira, como al fin ver Ciudadano Kane y Todos los Hombres del Presidente. Es algo que se debe apoyar y los cinéfilos no debemos permitir que se vaya por el camino de Video Color Yamín. Entren y empiecen a alquilar, ¡por Dios!

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martes, diciembre 19, 2006

¿Por qué la piratería?

Nunca pensé que en este aspecto pertenecía a una minoría.

Antes, cuando viajaba en el carro en el asiento de atrás, me asombraba de los buhoneros en la autopista que tenían películas que ni siquiera estaban en cartelera. Ahora que me he mudado al asiento de adelante, me sigue molestando pero ya no me sorprende. Y ni menciono el "caminar" por Sabana Grande o los predios de la Universidad Central.

Me quedaba el consuelo que así como yo, muchos se quejaban de ello. Pero lo que me asombra es lo que dije al principio: ahora los que nos quejamos somos minoría. ¡Minoría!

¿Cuánta gente conocen ustedes que por prioridad alquile sus películas en Blockbuster o en Video Color Yamín? ¿Cuántas conocen, aparte de mí, que se rehúse a comprar CD's, libros, programas de computadora y, sobre todo, películas de los vendedores informales?

Lista corta, ¿verdad?

Ahora voy a aclarar algo: entiendo por qué la piratería existe. Concuerdo con la periodista Milagros Socorro, aunque me horrorizó leerlo, lo admito:

"DESDE LUEGO, SI UNA CONDUCTA ESTÁ REÑIDA CON LA NORMA, NO DEBERÍA HABER CONFLICTO: ES ILEGAL Y PUNTO. Debe desincrustarse de la sociedad. Pero, con la mano en el corazón, ¿será posible acabar con la piratería en Venezuela? Y fíjate en que no estoy pensando en que lo haga el mismo Gobierno que creó las listas Tascón y Maisanta, convertidas inmediatamente en hit de ventas de los buhoneros, sin que se sepa de ninguno que haya sido detenido o multado por esto. No, no. Estoy pensando en una dinámica social que por un lado nos hace ávidos de información y por el otro estrangula día tras día nuestra capacidad adquisitiva. Lo terrible es que no sólo los grandes centros mundiales son afectados por la mañita de comprar productos piratas (que es de sospechar que el mercado latinoamericano no es que vaya a hacerlos más ricos o más pobres) sino que también nuestros cineastas y músicos salen perjudicados con esta industria ilegal. Con frecuencia los escuchamos en la radio instando a los consumidores a adquirir las versiones legales de sus producciones, porque el hecho es que no han terminado de salir de las casas editoras cuando ya están siendo venteadas en las autopistas. Qué se hace, en todo lo que hacemos hay un país detrás." (Citado en
este blog.)

¿Programas de computadora? Entiendo: pocos pueden pagar entre 150 y 300 mil bolívares por un nuevo programa. ¿CD's? No lo justifico, prefiero que bajen música, pero también sé que 30.000 bolívares (en el menor de los casos) están fuera del alcance del principal grupo demográfico que compra música (jóvenes entre 18 y 30 años). Igual comentario va para los libros, aunque ellos para mí son tan sagrados que la idea de que compren libros piratas es casi una ofensa.

Pero... ¡¿películas?!

Analicemos. Una película alquilada cuesta entre 8.000 y 12.000 bolívares. ¿Eso es una fortuna? Y a menos que sean unos cinéfilos como yo, ustedes ven la película y ya. No la van a ver veinte veces. O sea que van a tener una enorme cantidad de películas simplemente tiradas ahí. Además, ¿sabían que entre más ven un DVD regrabable, más le acortan su tiempo de vida? Es así, en promedio un DVD-R o un DVD-RW dura un estimado de cinco años, dependiendo de su uso. Es decir, en unos años no se va a ver nada igual. Tremenda inversión, ¿no?

Vamos a estar claros, y me perdonan los que se sientan ofendidos, incluidos algunos miembros de mi familia. Los que compran películas pirata es por (a) decir que son rebeldes, que no se van a doblar a la industria; (b) tienen una extrema fobia de estar rodeados de personas en el cine o en una sala oscura, o creen que "no tienen tiempo de ir"; o (c) puuuura pantalla: "¿Ciudad Perdida? Ah, ya yo la vi." "Pero, ¿cómo? ¡Si no la han estrenado!" "Dices tú." Por favor.

A aquellos que se han rehusado a dejar de comprar películas piratas, incluso al extremo de dejar de ir al cine: Ustedes hagan lo que quieran. Comprar películas piratas, para mí, es inútil, ilegal y una afrenta al cine, algo que para mí es demasiado importante como entretenimiento. También bajar películas es medio inútil, a menos que tengas la madre de las computadoras con una pantalla equivalente. Y antes de que me salgan con su argumento, sí, yo bajo canciones de Internet. CANCIONES. UNA AL VEZ. Yo no estoy alimentando el mercado pirata para hacer tanto CD's como películas aún más caras. Dejen la picherrería, y saquen un carné de Blockbuster o Video Color Yamín. O vayan al cine, dejen el ostracismo. O sean condenados a un mundo donde dentro de varios años hacer cine sea tan poco rentable que ya no habrá cine. A ver qué van a hacer después.

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