Remakes: ¿maldición de Hollywood o a veces una buena idea?

lunes, septiembre 03, 2007 |

En respuesta a mi penúltimo post, Juan J. Espinoza dice que ni un centavo debería ir a parar a manos de los guionistas Michael Brandt y Derek Haas, del viniente western 3:10 to Yuma, con Christian Bale y Russell CRowe, por ser un remake de una película filmada en 1957, con Glenn Ford y Van Heflin. Y el pana Juan afirma también que el Oscar nunca debió ser ni para William Monahan (guión) ni Graham King ( productor) de Los Infiltrados, porque todo fue una "copia" de la legendaria película Mou gaan Dou (Infernal Affairs) de 2002.

El remake es una antigua fórmula de Hollywood, en especial en esas épocas demasiado frecuentes de sequía de material original. Es una de tres respuestas "rápidas", junto con adaptaciones de libros y secuelas o "precuelas". Las dos primeras toman material ya existente y lo rehacen; la última toma material existente y extiende la historia para adelante o para atrás, dependiendo del caso. A veces funciona... a veces no.

Ya he llegado a un punto en que he logrado ver dos versiones de una misma película en mi vida. El primer ejemplo que me viene a la cabeza es El Planeta de los Simios, primero la clásica de 1968 (que vi cuando niño en 1981) y la versión de Tim Burton de 2001. La primera fue buena, la segunda... bien, pero pudo ser mejor.

Han habido algunas versiones que muchos quisieran que nunca se hayan hecho. ¿Vieron en 2004 El Vuelo del Fénix? La versión original salió en 1965, con pesos pesados como James Stewart, Ernest Borgnine y Sir Richard Attenborough, y es consideraod un clásico del cine aventura. La nueva era con Dennis Quaid, Tyrese Gibson y Giovanni Ribisi, y fue un completo fracaso de taquilla. También de triste memoria es la versión fílmica de Los Vengadores, de 1998, una adaptación de una vieja serie de espías de la televisión británica de los '60. Ni una brillante actuación de Sean Connery (haciendo de villano por única vez en su carrera) ni el traje muy pegado de Uma Thurman la salvaron de la basura.

Claro, hay también versiones que lograron ser una buena idea. Todos recordamos la película El Fugitivo (1993), adaptación de la vieja serie de los '50. La nueva versión con Harrison Ford y un brillante Tommy Lee Jones (se ganó un Oscar a mejor actor secundario) fue éxito tanto con la crítica como con el público, y aún muchos recuerdan el discurso de Jones: "What I want from each and every one of you is a hard-target search of every gas station, residence, warehouse, farmhouse, henhouse, outhouse and doghouse in that area." (Lo que quiero de cada uno de ustedes es una búsqueda dura de cada bomba de gasolina, residencia, almacén, granja, gallinero y perrera en esa área.)

Lo que nos trae a la controversia que salió con Los Infiltrados. Como ya les dije, esta es una versión de una película de Hong Kong de 2002 que ha ganado 22 premios en varios festivales, y se ha ganado elogios de la crítica como no tienen idea. Ha tenido tres secuelas, así que sí, fue un éxito de taquilla. Supongo que por el éxito de Los Infiltrados, está por estrenarse esta semana en Estados Unidos para que la gente que ha oído las pueda comparar (así que espero que la traigan a Venezuela). Es cierto, quizá muchos puedan pensar que esto es una cuestión de darle el libreto original a un traductor público y listo, si acaso pulirla un poco y ya.

Pero yo quiero pensar que una adaptación es mucho más que eso. Yo puedo adaptar una historia que haya leído de Stephen King aquí y no me va a salir igual. Tengo que esforzarme para moldear los diálogos al hablar caraqueño, poner calles que todos sepan que son de Caracas, y si algún personaje hace algo que es más típico de un gringo de Maine que un malandro del 23 de Enero, pues hay que adaptarlo también.

Yo honestamente creo que una película que se haya ganado 50 premios, incluyendo cuatro Oscars, es un buen guión, o al menos una buena adaptación. Es más, muchachos, yo la vi, y me gustó tanto que predije que ganaría Mejor Película por su pura complejidad. Para añadir al hecho, 3:10 To Yuma, la que originó este post particular, acaba de estrenarse como número 1 en taquilla con el alabo de Roger Ebert y Peter Travers, además de otros críticos como el New York Times y OhMyNews.

¿Saben que? Ultimadamente, los gustos en películas son algo tan subjetivo que la expresión "la belleza está en el ojo de quien la mira" aplica perfectamente para ellos. Pueden ver un remake como un ejercicio de flojera mental o un intento creativo por poner algo bueno en un ojo distinto. O, simplemente, un intento por hacer dinero. ¿Quién decide? Al final, nosotros, los que las vemos. ¡Viva la democracia!

2 críticas y comentarios:

Juniper Girl dijo...

Triste que digas eso de los "Infiltrados"... muy buena película pero ojala llegues a ver la trilogia de Infernal affairs para que te veas el calco... y ni hablar de que... aunque Dicaprio y Damon son excelentes actores... no le llegan en interpretacion a dos mosntruos asiaticos como lo son Tony Leung y Andy Lau.
Por ultimo, no tengo nada contra los remakes... solo cuando son casi que un calco de otra.

profeballa dijo...

interesante lo que nos cuentas, gracias por tenernos al tanto. Pero te cuento que siguiendo tu última idea (los espectadores son los que deciden si les gusta un “remake”), te cuento que la última película sobre el vuelo del Fénix aunque sea una película muy comercial me ha servido mucho para dar clases sobre los tipos de liderazgo, es una película que los adolescentes se la disfrutan un mundo y aprenden con ella.

saludos

Mientras tanto, en Internet...

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